El nuevo presidente del Banco Mundial (BM), Jim Yong Kim, toma hoy posesión de su cargo al frente del organismo multilateral en sustitución del presidente saliente, Robert Zoellick, en unos momentos en que el organismo requiere cambios, según expertos.

Zoellick concluyó el sábado pasado cinco años al frente de la institución multilateral y próximamente se sumará al Instituto Peterson para Economía Internacional, un centro de estudios en Washington, además de que repartirá su tiempo en la Facultad Kennedy de Gobierno de la prestigiosa Universidad de Harvard, en Massachusetts.

El Banco Mundial abrió a principios de año el proceso de sucesión de Zoellick, puesto para el que finalmente fue elegido Kim, de 52 años y de origen surcoreano, preservando el acuerdo tácito por el que EEUU escoge al responsable del BM, y Europa el del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Así, Kim, que llevaba menos de tres años como presidente de Darmouth College, asumirá hoy la presidencia del Banco Mundial, donde afrontará el reto de sentar una nueva visión y estrategia para la institución, según expertos.

Durante la reunión de la junta de directores del BM en abril pasado, Kim se comprometió a hacer "preguntas difíciles" y cuestionar "las ortodoxias existentes".

La revista "Forbes" adelantó en internet su edición del próximo 16 de julio, que incluye un extenso reportaje sobre la corrupción en el BM y según el cual el banco está "sumido" en una gran "disfunción", nutrida por problemas filosóficos, estructurales y "culturales".

El BM, cuya misión es ayudar a los países pobres, es una de las instituciones más poderosas del mundo pero también es "una de sus más disfuncionales", según la revista.

Es un "virtual estado nación de interminable expansión con poderes supranacionales, un portafolio de asistencia en 2011 de 57.000 millones de dólares y poca supervisión de los gobiernos que lo financian", señaló Forbes, que preparó el análisis en base a decenas de entrevistas en las últimas semanas y una extensa revisión de miles de páginas de documentos internos.

"Los problemas en el Banco Mundial han empeorado, no han mejorado, pese a más de una década de intentos de reforma. Kim... tiene pocas probabilidades de arreglar las cosas, según expertos, a menos que esté preparado para reformar completamente el sistema actual", subrayó la revista.

Es como si "los pacientes dirigen el manicomio", dijo un ex director a la revista.

Para John Briscoe, ex asesor del BM y profesor en la Facultad de Salud Pública de Harvard, la falta de experiencia de Kim en el campo financiero dificultará su transición en el organismo multilateral.

No sólo porque se trata de una enorme burocracia de unas 10.000 personas de más de 168 países, sino también porque muchos de sus empleados "tienen más experiencia que él en los asuntos que tendrá que abordar", señaló Briscoe recientemente al diario "The Darmouth".

No obstante, el presidente de EEUU, Barack Obama, escogió a Kim para suceder a Zoellick el pasado 23 de marzo, al considerar que, tras una búsqueda "cuidadosa y extensiva", él es el "más cualificado" para el cargo.

"El Banco Mundial es una de las herramientas más poderosas que tenemos para reducir la pobreza" y tras una búsqueda "cuidadosa y extensiva", dijo en esa ocasión Obama desde la Rosaleda de la Casa Blanca.

Además de estar al frente de Darmouth College desde 2009, Kim, de 52 años, es también médico y activista en asuntos relacionados con la promoción de la salud global y se prevé que su candidatura atraiga apoyo internacional.

Kim, que antes de desembarcar en Darmouth College también destacó como académico en la Facultad de Medicina de la Universidad Harvard, trae al cargo una extensa experiencia en el campo de desarrollo internacional.

Esa vasta experiencia, al final, fue la que tuvo en cuenta Obama al barajar los nombres de más de una decena de posibles candidatos.

Su gran debut público será durante la próxima reunión anual del BM en Japón en octubre próximo.

María Peña