Las nuevas sanciones de la Unión Europea dirigidas contra la vital industria petrolera de Irán entraron en vigencia el domingo y Teherán reconoció que las medidas destinadas a frenar su polémico programa nuclear le afectarán.

El vicepresidente iraní dijo que las autoridades almacenaron productos importados y divisas para ayudarse a amortiguar el golpe contra la economía.

La prohibición de comprar petróleo iraní ordenada por la UE, de 27 miembros, es el segundo golpe económico contra la república islámica en unos cuantos días, después de que Estados Unidos le impuso nuevas sanciones, que consistieron en prohibir a los bancos del mundo realizar transacciones petroleras con bancos iraníes.

En conjunto, las medidas aumentaron significativamente la presión sobre una economía iraní ya golpeada por anteriores rondas de sanciones.

"Hoy enfrentamos las sanciones más fuertes y le pedimos a la gente que ayude a los funcionarios en esta batalla", declaró el vicepresidente Mohammad Reza Rahimi, citado por la ciberpágina de la televisión estatal.

Dijo que las "sanciones cobardes" contra Irán podrían causar una "confusión ocasional" en el mercado interno.

Irán reaccionó furiosa cuando se dieron a conocer las sanciones de Estados Unidos y la UE, amenazando con bloquear el estrecho de Ormuz, una vital vía fluvial por la que pasa casi una quinta parte del petróleo del mundo. La amenaza sacudió a los mercados internacionales del petróleo.

Rahimi agregó que Teherán ha desarrollado reservas de algunos productos importados a fin de reducir el impacto del embargo, sin aclarar cuales.

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Lucas reportó desde El Cairo.