A partir de este 1 de julio entró en vigor en Colombia una reforma a la salud por la que recibirán el mismo servicio quienes pagan y los que no pueden hacerlo.

La ministra de Salud, Beatriz Londoño, explicó que desde este domingo se ha puesto en marcha el llamado Plan Obligatorio de Salud, que busca beneficiar a unos 22,5 millones de colombianos.

La reforma busca que todas las personas tengan los mismos tratamientos, procedimientos, medicamentos de calidad y tecnología y que puedan ser atendidos en cualquier parte del país.

Londoño explicó que los beneficios para los afiliados al régimen de salud serán básicamente que podrán acceder a unas dos mil tecnologías en salud, a todo tipo de exámenes, especialistas y acceso a consultas sin la previa autorización de las secretarias de salud así como a los medicamentos.

El nuevo plan, sin embargo, deja por fuera procedimientos que no tengan por objeto contribuir al diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de una enfermedad como los estéticos, cosméticos o suntuarios, o el suministro de lentes de contacto y sillas de ruedas.

Tampoco curas de reposo, tratamientos para la infertilidad, drogas experimentales, terapia de parejas y prótesis parciales o implantes.