El exministro de Interior Roberto Maroni, de 57 años, fue elegido hoy nuevo secretario federal de la Liga Norte, en el congreso extraordinario que ha celebrado este fin de semana el partido independentista italiano en Milán (norte del país) para elegir al sucesor de Umberto Bossi.

Bossi, exaliado de hierro de Silvio Berlusconi y exministro para las reformas del federalismo, se vio obligado a dimitir el pasado 5 de abril tras el escándalo de corrupción que ha sacudido al partido.

Maroni fue elegido con el voto de 473 de los 630 delegados, a la vez que Bossi, fundador del partido, fue nombrado presidente vitalicio.

Exministro de Interior en los Gobiernos de Berlusconi, Maroni hizo un llamamiento a la unidad del partido, aseguró que dirigirá la Liga con total libertad, sin ser "tutelado" y que proseguirá la limpieza del partido, del que ya han dimitido o han sido expulsados algunos de sus dirigentes implicados en el escándalo de corrupción.

Insistió en que la independencia sigue siendo el objetivo de la Liga Nort.

Maroni arremetió contra el primer ministro italiano, Mario Monti, y aseguró que el primer objetivo del partido será "echarlo del Gobierno sin que pueda volver".

Asimismo se pronunció a favor de cerrar diez ministerios y de intervenir los bancos italianos "que reciben dinero público al uno por ciento y compran títulos del Estado en vez de darlo a las empresas".

No descartó que la Liga Norte abandone las instituciones del estado (Cámara de Diputados y Senado), así como de la televisión pública RAI, para concentrarse en la Padania, nombre que da la Liga a las regiones septentrionales italianas con las que aspiran a crear un estado con ese nombre.

Bossi, que fue recibido con grandes aplausos y a los gritos de "independencia, independencia", dijo que la Liga Norte no ha robado nada, que los ladrones son los políticos que están en Roma y que las acusaciones de la magistratura han sido preparadas por la fiscalía italiana adrede para destruir al partido.

Insistió en que la independencia es el objetivo del partido y llamó "imbéciles" a los miembros del partido que salen a la calle con la bandera italiana. "Nuestro sueño es la Padania libre", insistió.

La Liga Norte se encuentra envuelta en un escándalo de corrupción después de que el 3 de abril la policía italiana, por orden de la fiscalía de Milán, registró su sede central milanesa, en las que se encontraron indicios de extraños movimientos de dinero y hasta supuestas relaciones con la mafia calabresa, la "ndrangheta".

Unos movimientos de dinero que habrían sido utilizados para favorecer a la familia de Bossi, como matrículas de estudios, viajes y vehículos de lujo de los hijos del líder de la Liga, y también para obras en su casa y negocios de su segunda esposa.

El 17 de abril el extesorero del partido Francesco Belsito, implicado en el caso, devolvió al partido diamantes y cinco kilos de lingotes de oro, supuestamente adquiridos con fondos de la financiación del movimiento.

Belsito es investigado por las Fiscalías de Milán, Nápoles y Reggio Calabria por apropiación indebida y estafa agravada en perjuicio del Estado, en un desvío de fondos del que supuestamente se beneficiaron, entre otros, miembros de la familia Bossi.

El escándalo llevó a la dimisión de Bossi como secretario general del partido y de su hijo Renzo como consejero de la Región Lombardía.

La vicepresidenta del Senado Rosy Mauro fue expulsada del partido, así como el dirigente Piergiorgio Stiffoni, por supuesta implicación en el escándalo.

El pasado 16 de mayo, Bossi y Belsito fueron acusados por la Fiscalía de Milán de una estafa de 18 millones de euros y daños al Estado, por presentar, supuestamente, un balance falso en agosto de 2011 para embolsarse la suma de dinero que se asigna a los partidos según sus resultados electorales.