Hombres armados mataron a dos policías que custodiaban una iglesia de Kenia el domingo, tomaron sus fusiles y luego atacaron a la congregación con disparos y granadas, matando a 15 personas e hiriendo a unas 40, dijeron funcionarios de seguridad.

Dijeron de inmediato que sospechan de milicianos procedentes de Somalia.

El comandante policial Philip Ndolo dijo que el ataque más sangriento se produjo en la Iglesia de Africa Continental en la población de Garissa, a unos 195 kilómetros (120 millas) al oeste de la frontera con Somalia.

Dos atacantes entraron en la sencilla iglesia de madera, antes de lanzar dos granadas dentro de la iglesia, y sólo una estalló, dijo Ndolo. Cuando los feligreses salieron en estampida del templo, otros dos hombres armados abrieron fuego. Un total de 15 personas murieron y unas 37 resultaron heridas, agregó Ndolo.

Dentro de la iglesia quedaron varios cadáveres y bancos de madera volcados. Una mujer muerta que yacía en la tierra arenosa del exterior llevaba un vestido azul marino. Los testigos dijeron haber visto huyendo a cuatro hombres armados con trajes azul oscuro y máscaras.

"Estábamos orando antes de dar nuestras ofrendas", dijo uno de los miembros de la iglesia, David Mwange, visiblemente conmovido. "Primero escuchamos una detonación fuerte afuera, que pensamos que venia del techo. Luego oímos disparos que nos hicieron echarnos al suelo. En muy poco tiempo había disparos por todas partes. Todo el mundo gritaba y lloraba de dolor", agregó.

Otro funcionario de seguridad, sin embargo, dijo que dos atacantes se acercaron a los dos policías que custodiaban la iglesia, les dispararon a quemarropa y tomaron sus fusiles antes de disparar y lanzar granadas contra los feligreses. El funcionario habló a condición de no ser identificado porque no está autorizado a hablar con los medios de comunicación.

La Policía custodiaba la iglesia debido a la violencia en la zona cercana a la frontera con Somalia y debido a que los milicianos islámicos de esa nación vecina han atacado a varias iglesias cristianas.

En una segunda iglesia en Garissa, un hombre arrojó el domingo una granada, hiriendo a tres personas, dijo Ndolo.

Garissa es uno de dos grandes poblaciones cerca de la frontera con Somalia. Está apenas al oeste del campamento de refugiados de Dadaab, donde vive casi medio millón de somalíes. El viernes, atacantes armados secuestraron a cuatro trabajadores del Consejo Noruego de Refugiados y se cree que se los llevaron al otro lado de la frontera, a Somalia.

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Los periodistas de The Associated Press Tom Odula, Adow Jubat y Boniface Ongeri colaboraron para este despacho.