Rodney King fue recordado el sábado en su funeral como un hombre que perdonaba y que llevó con dignidad las cicatrices de la tristemente célebre golpiza que recibió en 1991.

El reverendo Al Sharpton, quien pronunció la elegía en la funeraria Forest Lawn Hollywood Hills, en Los Angeles, dijo que King nunca mostró amargura hacia los agentes que lo golpearon.

Agregó que King fue "un símbolo del perdón".

El funeral se realizó casi dos semanas después de que King fue encontrado muerto en el fondo de una piscina en su casa de Rialto, California, el 17 de junio. Tenía 47 años.

Su muerte es considerada un ahogamiento accidental, pero las autoridades están a la espera de los resultados de la necropsia para determinar la causa oficial del fallecimiento.

King se volvió famoso después de ser golpeado por policías de Los Angeles en 1991. La golpiza fue captada en video y transmitida en todo el mundo.