Bandoneonistas y luthiers cierran hoy en la ciudad argentina Rafaela la primera Cumbre Mundial del Fueye, que trata de motivar el interés por el bandoneón, un icono de la música del Río de la Plata.

El encuentro de Rafaela, en la provincia de Santa Fe y a unos 500 kilómetros de Buenos Aires, comenzó en 2010 como un acontecimiento local que luego se transformó en una cita nacional y posteriormente se amplió a convocatoria internacional, indicó a Efe su director, Julio Villarruel-Cepeda.

"En esta edición decidimos hacerlo internacional, y un periodista lo llamó Cumbre Mundial del Fueye. Nosotros sentimos que era un título que nos quedaba bien", agregó el fundador de este encuentro, que recupera el término "fueye", como en lunfardo, la jerga porteña, se conoce el bandoneón.

La idea de realizar esta "cumbre mundial", explicó su impulsor, surgió precisamente de la falta de interés que este icono de la música argentina encontraba en su localidad.

"Hace dos años descubrimos que en la escuela de música del sindicato de Rafaela solo se había recibido (graduado) un alumno. Cuando vimos eso pensamos qué podíamos hacer para organizar un encuentro de bandoneones", recordó Villarruel.

A partir del esfuerzo de este veterano cantante de tango, 45 intérpretes y artesanos del bandoneón acudieron a la convocatoria, entre ellos instrumentistas llegados de Brasil, Chile, Uruguay o España, como es el caso de Luis Caruana, argentino que reside en Madrid desde hace 15 años, donde interpreta desde tango a flamenco.

"Uno viene para nutrirse del país y de su música, ya que al estar en España siempre se está un poco alejado de la fuente", comentó a Efe Caruana, quien lamentó que en España hay gran desconocimiento del bandoneón, que suele confundirse con el acordeón, pese a que es un instrumento que tiene origen europeo, ya que nació en Alemania.

"En España es muy conocido el acordeón y siempre uno tiene que aclarar que lo que toca es un bandoneón. Es parte de la labor de difusión", agregó Caruana, para quien, pese a que ambos instrumentos comparten un mismo principio, el uso de la presión del aire, el bandoneón ofrece una mayor cantidad de sonidos.

"Tiene una dificultad bastante acentuada, ya que entran muchas notas en cada mano y no tiene una lógica en los teclados. Es como un órgano de iglesia portátil", explicó el músico argentino.

También para Julio Villarruel el bandoneón ofrece más posibilidades y se presta a la interpretación de géneros musicales tan variados como el tango, la cumbia, la samba, la chacarera e incluso música clásica.

"En Brasil nos encontramos con una escuela de música alemana en la que un profesor nos interpretó una pieza de Strauss con el bandoneón", recordó Villarruel.

La 'cumbre' se reeditará dentro de dos años, en lo que pretende ser, según su organizador, una costumbre que intercale anualmente un encuentro mundial y otros a nivel regional.