Cuatro meses después de ser nombrado director del Museo Picasso de Barcelona, el ecuatoriano Bernardo Laniado-Romero defiende en una entrevista con Efe la vigencia del pintor en muchos artistas plásticos de hoy y asevera que tiene una gran presencia intelectual, "nada irrelevante", entre ellos.

Para corroborar su tesis, recuerda que la institución está preparando una gran exposición para la primavera de 2014, comisariada por Michael FitzGerald, sobre la influencia del malagueño en otros pintores, desde su muerte en 1973 hasta la actualidad.

"Llevamos más de dos décadas -prosigue- escuchando que Picasso ya no es relevante, que pasó de moda, que se quedó en el siglo XX, pero hay una fuerza picassiana en la creatividad de hoy en día muy potente, aún por descubrir, que va desde Cuba, México, Brasil y Argentina a Japón, China, Taiwan, Sudáfrica o Holanda".

Las más de 80 obras que se expondrán en Barcelona, que ocuparán todo el edificio "Finestres" del museo, "acallarán todas las malas lenguas que han venido diciendo que Picasso es irrelevante". "Picasso -entiende Bernardo Laniado-Romero- es muy relevante y en esa exposición lo veremos", ha apostillado.

Asimismo, cree que todavía hay mucho campo por descubrir, "mucho que ver y hablar, porque fue alguien genial y muy polifacético".

El director del centro barcelonés argumenta que "lamentablemente" el momento histórico "tiene una obsesión morbosa indebida sobre la vida privada de las gentes, y en su caso, nos hemos centrado en ciertos elementos biográficos, cuando su obra tiene mucho que contar".

En este sentido, agrega que si hasta ahora en algunas ocasiones la crítica se ha realizado de espaldas a su trabajo, "ahora hay que empezar a ver solo a Picasso, a su obra".

Satisfecho por el nivel de los profesionales que ha encontrado en el museo, remarca que se ha entrevistado con ellos desde el primer día para ver qué proyectos estaban realizando y, a partir de este trabajo, "crear el futuro de forma conjunta".

"Yo doy la cara -agrega- pero el trabajo no es mío, sino del conjunto de los profesionales del centro".

Por otra parte, califica de "fantástico" que la institución, por su trayectoria desde que fue creada hace medio siglo, "atraiga a profesionales de primerísimo nivel, de todas partes del mundo".

Igual que ya hicieran sus antecesores, continuará con los contactos internacionales y también con colaboraciones con el Museo Picasso de Málaga, que conoce perfectamente tras su paso como director entre 2004 y 2009, y con el Museo Picasso de la población francesa de Antibes.

Respecto a la crisis económica global, sostiene que "no deja al margen a nadie", pero reivindica que "lo peor que se puede hacer es no hacer nada".

Tampoco esconde que todos los grandes museos del mundo han tenido casi cuatro décadas de "una gran explosión expositiva, más preocupados por la muestra más espectacular, que por construir una colección".

En el Picasso de Barcelona, a cinco años vista, se trabajará, especialmente, en una gran exposición, en tamaño y presupuesto, porque, dice, "la crisis también nos ayuda a centrarnos en lo que es importante".

Y para Laniado-Romero, "lo más importante es la colección y el público que la visita". "¿De qué sirve un edificio, que en el caso de Barcelona es un importante patrimonio de la ciudad, si no se cuida la colección? Cuidando la colección, cuidas al público", afirma contundente.

Irene Dalmases