La embajadora de Estados Unidos en El Salvador, Mari Carmen Aponte, regresó hoy al país centroamericano tras haber sido ratificada por el Senado estadounidense en el cargo, que ocupaba de forma interina y dejó durante seis meses porque no tenía ese aval.

El Senado ratificó a Aponte el pasado 14 de junio, después de varios meses de gestiones de la Administración del presidente Barack Obama para lograr los votos necesarios.

Obama nombró a Aponte para el cargo en 2010 durante un receso legislativo, por lo que representó a Estados Unidos en El Salvador de forma interina.

Sin embargo, ante la falta de ratificación, Aponte abandonó El Salvador el 30 de diciembre pasado y dejó la legación diplomática en manos del encargado de Negocios, Sean Murphy.

Estados Unidos seguirá profundizando sus programas de cooperación con El Salvador, dijo Aponte en una breve declaración ante los periodistas en el aeropuerto internacional, unos 44 kilómetros al sur de la capital salvadoreña.

Destacó entre esos programas el Asocio para el Crecimiento y el Fondo del Milenio, mediante los cuales Estados Unidos impulsa proyectos encaminados al desarrollo económico de El Salvador.

La Cancillería salvadoreña expresó el 14 de junio su "complacencia" por la confirmación de Aponte como embajadora, lo que le permitirá "retomar el trabajo desarrollado de agosto de 2010 a diciembre de 2011", período en el cual "facilitó la concreción de importantes acuerdos y programas".