Los indígenas bolivianos que piden dialogar con el presidente Evo Morales para que desista de construir una carretera a través del parque natural Tipnis pasaron la noche en un campamento instalado ante la Vicepresidencia del país, a un manzano del Palacio de Gobierno, informaron hoy sus dirigentes.

Los centenares de nativos, que llegaron a La Paz tras una marcha de dos meses desde la Amazonía, instalaron sus carpas en el lugar, tras no poder el viernes traspasar una barricada policial que impide su acceso a la Plaza Murillo, donde está la Presidencia y el Congreso.

Una de las dirigentes de la marcha, Bertha Bejarano, declaró hoy a los medios que los indígenas se mantendrán firmes en el lugar y se sienten discriminados porque Morales no acepta dialogar con ellos, tras la marcha realizada desde la Amazonía durante dos meses.

La primera movilización fue hecha entre agosto y octubre del año pasado y la segunda llegó esta semana a La Paz para pedir al Gobierno que desista de impulsar la construcción de la vía a través del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).

El Ejecutivo ha planteado que los indígenas de la Amazonía deben reunirse con otro grupo de nativos que sí quieren la carretera para buscar una solución concertada al conflicto.

Al mismo tiempo, Morales impulsa una consulta entre las etnias sobre la construcción de la ruta, a instancias de otra marcha de sectores afines, entre ellos cocaleros, que apoyan el proyecto.

Los nativos de la Amazonía acusan a Morales de querer construir la carretera por el corazón del parque para favorecer la expansión de los productores de coca, planta base para fabricar cocaína, de la región vecina del Chapare, feudo político y sindical del mandatario.

En cambio, el Gobierno defiende que la carretera permitirá la integración vial del centro y el noreste amazónico del país, además de llevar progreso y desarrollo a los nativos del Tipnis.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, ha señalado que Morales por su investidura no puede recibir a Bejarano porque estuvo presa en Brasil por transportar droga, aunque la marcha ratificó su confianza en ella para negociar porque ya cumplió su sentencia.