El Departamento de Estado expresó hoy preocupación por un informe del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de que Ruanda suministra apoyo a grupos rebeldes en el Congo, por considerar que eso agrava los problemas de seguridad y desplazamiento en la región.

El informe, preparado por el Comité de Sanciones de la República Democrática del Congo (RDC) del Consejo de Seguridad de la ONU, indicó que Ruanda está implicada en el envío de apoyo a grupos rebeldes congoleses, incluyendo elementos del grupo armado M23 que organizó un motín recientemente.

"Cualquier apoyo semejante amenaza con socavar aún más la seguridad y abonar el desplazamiento en la región. También nos preocupa que los amotinados han reclutado a la fuerza a niños soldados", dijo en un comunicado la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland.

Agregó que, de acuerdo con el embargo de armas impuesto por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el Gobierno de EE.UU. insta a las partes a que respondan de "forma constructiva" al informe de la ONU, a la vez que pide que Ruanda cese el suministro de ayuda desde su territorio.

Nuland reiteró el llamado de EE.UU. de que la RDC y Ruanda apliquen los principios del comunicado conjunto que emitieron tras la reunión del pasado 19 de junio que sostuvieron sus respectivos cancilleres en Kinshasa

"La moderación y el diálogo, en el contexto del respeto de la soberanía del otro, ofrecen la mejor oportunidad de reanudar la difícil tarea de trabajar por la paz y la seguridad en el este de la RDC y la región en general", puntualizó Nuland.

El M23 lidera una rebelión en la provincia de Kivu del Norte, al este de la RDC, y está dirigido por desertores del ejército congolés, entre ellos el coronel Sultani Makenga, acusado de asesinato de civiles y reclutamiento de niños, y el exgeneral Bosco Ntaganda, buscado por la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra en el distrito de Ituri entre 2002 y 2003.

El pasado 25 de junio, la canciller de Ruanda, Louise Mushikiwabo, calificó de "falsos" los informes que acusan a militares ruandeses de colaborar con los sublevados del Ejército de la RDC.

Desde la sede central de la ONU en Nueva York, Mushikiwabo afirmó que Ruanda "no presta apoyo a ningún grupo armado en la región y no participaría nunca en ningún acto de desestabilización en la zona, y muy especialmente en el este de la RDC".

Según la funcionaria, su país está sirviendo de "chivo expiatorio" ante los problemas de la nación vecina.