La moda masculina vive hasta mañana su "momentum" en París con las jornadas de desfiles para la primavera-verano 2013, pero también fuera de las pasarelas, en internet, con páginas como "Bonne Gueule", blog pionero en la apuesta exclusiva por el estilo para hombre.

"Esta es una historia de amigos que han acabado convirtiendo su pasión en profesión", resume en una entrevista con Efe Geoffrey Bruyère, de 25 años, que hace pocos meses trabajaba como consejero de gestión en el barrio financiero de París, La Defense, y ahora codirige el cuarto blog de moda masculina más visitado en Francia: www.bonnegueule.com.

Asegura que no ha sido fácil porque en el Hexágono -como también se conoce a Francia- la gente no está acostumbrada a seguir la moda fuera de medios tradicionales y tampoco es muy dada a "dejarse guiar", pero indica que eso no les impidió a él y a su compañero, Benoît Wojtenka, apostar por una bitácora que en francés coloquial equivaldría a "buena pinta".

Cerca de 100.000 visitantes buscan en ella cada mes las últimas tendencias y encuentran también consejos prácticos, desde cómo elegir el complemento adecuado a cómo resistir la presión de los dependientes en las boutiques de moda.

Este último aspecto ha atraído además a entre un 5 y un 10 % de lectoras que, según Bruyère, echan en falta esa clase de recomendaciones en los blogs de moda femenina, donde "solo se proponen looks".

Los creadores de "Bonne Gueule" consideran que, si se elige bien, 200 o 300 euros son suficientes para ir a la moda "de pies a cabeza", y se empeñan en hacer ver que todo el mundo puede explotar su propio estilo y vestir diferente, porque "hay vida más allá de la camisa y la americana".

Sus roles están perfectamente delimitados en la tarea, ya que Wojtenka, el más "sensible y creativo", se ocupa de los consejos y la creatividad, mientras que Bruyère, pragmático y diplomado en una escuela de Comercio, se encarga del márquetin, la relación con los medios y los "nuevos negocios".

Su voluntad emprendedora les ha llevado además a apostar por la creación de un libro electrónico, "una verdadera biblia en materia de moda masculina", según Bruyère, que aglutina en 246 páginas todo su 'savoir faire' y de la que ya se han vendido unas 2.000 unidades.

Los 27 euros que cuesta les ha permitido amortizar en solo tres días la inversión de 7.000 euros que hicieron en ese proyecto, al que se suma su oferta como consejeros de compras a quienes necesitan asesoramiento a la hora de renovar su vestuario.

Tras el libro y el "coaching", su última iniciativa ha sido asociarse con pequeños modistas locales para crear una línea que pueda adquirirse en internet y facilite las cosas "sobre todo a la gente que vive en provincias y quiere hacerse con un buen fondo de armario".

"En Francia toda la moda pasa por París, así que, por un lado, ayudamos a quienes no pueden venir a la capital, ofreciéndoles confianza y un precio justo, y por otro, damos una oportunidad a estos jóvenes creadores", explica Bruyère.

La idea, añade, es incluir fotos y explicaciones del proceso de fabricación de las prendas, para mostrar a la gente que "tras la ropa que visten hay gente ilusionada, profesionalidad y otras muchas cosas, más allá de un intercambio de dinero".

Ante la dificultad para definir todo lo que engloba "Bonne Gueule", su cofundador reconoce que forma "parte de esa generación de nuevas compañías que se salen de los esquemas clásicos, a medio camino entre la empresa física e Internet, entre el negocio y el asociacionismo", un modelo en el que "hay que renovarse cada día".

Lo único que tienen claro, asegura, es que, "aunque no sea lo más normal en estos tiempos", quieren seguir siendo una pequeña empresa y continuar "como un grupo de amigos que se divierte al tiempo que se gana bien la vida".

Andrea Olea