Una persona trató de interrumpir el discurso del presidente chino Hu Jintao durante la toma de posesión del nuevo líder de Hong Kong el domingo, y decenas de miles de residentes marcharon para protestar contra el dominio chino en el 15to aniversario del regreso del centro financiero asiático al control de Beijing.

El despliegue de descontento resalta las crecientes tensiones entre la China continental, de régimen comunista, y la vibrante ciudad de 7 millones de habitantes que fue devuelta a China en 1997, después de más de un siglo de dominio colonial británico.

Aunque buena parte del descontento se centra en la desigualdad económica y el estancado crecimiento democrático, los habitantes de Hong Kong también están molestos por lo que consideran una conducta arrogante de China: personas acaudaladas de China continental que se apoderan de tiendas minoristas durante ostentosos viajes de compras a Hong Kong, por ejemplo, o incluso la elección del idioma utilizado en la ceremonia de juramentación del domingo: el mandarín (que se habla en Beijing), en lugar del dialecto cantonés que se habla localmente.

En la ceremonia, el millonario Leung Chun-ying, de 57 años, se convirtió en el tercer jefe del ejecutivo de Hong Kong, luego de Donald Tsang y Tung Chee-hwa. Prometió atender las necesidades económicas de los habitantes de Hong Kong, incluyendo el abrupto incremento en los precios de vivienda, causada, según muchos, por las compras de departamentos de los acaudalados continentales.

El manifestante que intentó interrumpir a Hu al inicio de su discurso fue sacado por agentes de seguridad. El hombre, uno de los invitados a la inauguración, ondeó una pequeña bandera y gritó consignas pidiendo a los líderes chinos a condenar la brutal represión del 4 de junio de 1989 en la Plaza de Tiananmen, en Beijing. También hizo un llamado para poner fin al régimen unipartidista en China. Hu hizo caso omiso y siguió leyendo su discurso, pero el incidente estropeó lo que se suponía era una visita cuidadosamente orquestada con énfasis en el fortalecimiento de los vínculos entre Hong Kong y China continental.

Leung, hijo de un policía, reemplaza al burócrata de carrera Tsang, quien asumió el cargo en 2005 y no puede gobernar nuevamente.

Leung fue elegido como jefe del ejecutivo en marzo, con 689 votos de un comité empresarial conformado por 1.200 miembros que en su mayoría votaron de acuerdo con los deseos de Beijing. Los 3,4 millones de electores registrados de Hong Kong, que pueden votar por consejeros vecinales y la mitad de los legisladores, no tienen voz.

Por la tarde, decenas de miles de personas marcharon hacia un nuevo complejo de oficinas del gobierno en medio del calor, golpeando tambores y ondeando banderas de la colonia británica en una señal de nostalgia por una era en que los derechos democráticos eran limitados, pero el Estado de Derecho estaba en su lugar.

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Kelvin Chan está en Twitter como http://twitter.com/chanman