Al menos 13 personas murieron y una treintena resultaron heridas en un atentado suicida contra un autobús con mayoría de peregrinos chiíes en la ciudad de Quetta, en el oeste de Pakistán, informaron hoy a Efe fuentes policiales.

Dos de los fallecidos eran miembros del equipo policial que escoltaba al vehículo, que procedía de la frontera iraní y fue atacado anoche en el área de Hazar Ganji, precisó un responsable policial local, Chaudhry Mushtaq.

El secretario provincial de Interior, Nasibulá Bazai, declaró al diario local Express Tribune, que el ataque contra el vehículo, que transportaba medio centenar de pasajeros, fue perpetrado con un coche bomba accionado por un suicida.

Según este rotativo, el grupo armado Lashkar-e-Janghvi reivindicó el ataque y un portavoz de la organización, Abu Bakar, afirmó que era una represalia por ataques contra "madrasas" (escuelas coránicas) y centros del grupo islamista Jamaat Tablighi.

Fuentes de Interior citadas por el Express Tribune afirmaron que otro autobús con una treintena de peregrinos se salvó de la explosión gracias a que la Policía había detenido el vehículo previamente para revisarlo por razones de seguridad.

Quetta es la capital de la convulsa provincia de Baluchistán, que ocupa todo el suroeste del país y es la demarcación más extensa y menos poblada de Pakistán.

En la parte norte de la provincia, fronteriza con las áreas tribales, actúan numerosas milicias talibanes y otros grupos radicales suníes que a menudo cometen atentados sectarios contra la minoría chií.

Hace dos semanas, un ataque de tinte sectario contra un autobús mató a dos personas y dejó heridas a una veintena en la ciudad de Mastung, unos 30 kilómetros al sur de Quetta.

Este mes ya han muerto cerca de medio centenar de personas en diversos atentados en la provincia, cuyos altos índices de violencia a menudo pasan desapercibidos frente a los incidentes ocurridos en otras zonas más al norte del país, normalmente de signo integrista.