Santiago Canton se despidió hoy del cargo de secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que ha ocupado durante once años pese a la presión en su contra de algunos actores, en especial Venezuela.

Canton, cuyo mandato concluye oficialmente el 30 de junio y que trabajará a partir de ahora en el Centro Robert F. Kennedy (RFK) para la Justicia y los Derechos Humanos, divulgó hoy una carta de agradecimiento a quienes le han respaldado desde que asumió el cargo, en julio de 2001.

"Al finalizar mi mandato quiero agradecer a los Estados y a la sociedad civil por el apoyo recibido durante estos años. Ese apoyo ha facilitado a la Comisión Interamericana cumplir con el mandato de proteger y promover los derechos humanos en las Américas", señaló Canton en su carta.

"Asimismo, expreso un agradecimiento especial a los Comisionados por su confianza, al personal de la CIDH por el excelente trabajo realizado durante estos años y al personal de la OEA que colaboró con el trabajo de la Comisión", añadió.

Antes de ocupar el cargo, entre 1998 y 2001, Canton fue el primer Relator Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, una figura cuestionada hoy por estados como Ecuador y Venezuela, que piden que se le otorguen menos recursos dentro de una reforma al sistema interamericano de derechos humanos que se debate en la OEA.

Durante su mandato en la secretaría ejecutiva, los "principales objetivos" que guiaron su trabajo fueron "la prevención de violaciones a los derechos humanos; la protección y defensa de las víctimas; la lucha contra la impunidad, y el fortalecimiento de la independencia y autonomía de la CIDH", aseguró el jurista argentino.

No obstante, Canton ha debido enfrentar las presiones en su contra de Venezuela, que se ha negado a aceptar una visita al país de la CIDH mientras fuera él quien dirigiera la secretaría ejecutiva.

Esa tensión se originó con el golpe de Estado de abril de 2002 en Venezuela, cuando el Gobierno del presidente Hugo Chávez acusó a Canton de haber reconocido entonces al breve gobierno de facto que encabezó el empresario Pedro Carmona.

A finales de marzo pasado, el representante permanente de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Roy Chaderton, aseguró que su país apoyó en 2005 la candidatura de José Miguel Insulza como secretario general del organismo a cambio de que éste buscara la salida de Canton, algo que la OEA no ha confirmado.

El jurista trabajará a partir de julio como director del programa "Partners for Human Rights" del Centro RFK de Washington, lo que deja un vacío en la secretaría general del organismo hasta que la CIDH elija a su sustituto, en un proceso que terminará durante su próximo periodo ordinario de sesiones, del 16 al 20 de julio.

La CIDH cierra el domingo el periodo para conocer recomendaciones sobre los cinco finalistas que aspiran a sustituir a Canton, y entre los que hay dos peruanos, una estadounidense, un guatemalteco y un mexicano.