El presidente de EE.UU., Barack Obama, realizó hoy una visita a Colorado Springs (Colorado), donde constató los daños causados por un incendio, el peor en la historia del estado, que ha destruido centenares de viviendas y ha obligado a la evacuación de 35.000 personas.

Obama pudo ver, incluso desde el avión presidencial "Air Force One" antes de aterrizar en la segunda ciudad más grande de Colorado, las columnas de humo que salían de las Montañas Rocosas.

Aunque no estaba previsto en su agenda, el mandatario hizo unas declaraciones en las que calificó de "héroes genuinos" a los bomberos y equipos de emergencia que han respondido al siniestro.

"Queremos dar las gracias a todas las personas involucradas en esto. Están arriesgando sus vidas para ayudarnos y salvarnos", afirmó Obama, vestido con pantalones caqui y una camisa celeste con el cuello abierto.

Obama elogió la "excelente" cooperación entre las agencias locales, estatales y federales pero, a su juicio, las amenazas del comienzo de la temporada de incendios forestales dejan en claro la urgencia de planificar a largo plazo.

"Una de las cosas que he tratado siempre de subrayar, ya sea en los incendios de Colorado o en las inundaciones del norte de Florida, es que cuando nos golpean los desastres naturales, América permanece unida", dijo el presidente.

El mandatario estuvo acompañado por el senador demócrata Michael F. Bennet y el legislador republicano Doug Lamborn, ambos de Colorado, y fue recibido por el gobernador John Hickenlooper, el alcalde de Colorado Springs, Steve Bach, y el jefe del Servicio Forestal, Tom Tidwell, entre otros funcionarios.

El propósito del viaje era supervisar los daños de los incendios, reunirse con algunas víctimas, ofrecer ayuda a las autoridades locales y estatales, y agradecer a los equipos de emergencia que han respondido al siniestro.

Pero su viaje suscitó las críticas del exgobernador republicano de Colorado Bill Owens, que lo tachó como una distracción que "desvía tiempo, equipos, energía y recursos" de los esfuerzos para sofocar los incendios.

Sin embargo, en declaraciones a los periodistas que viajan con el mandatario, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, rechazó esas críticas, al señalar que la gira de Obama o la presencia de agentes de seguridad no supone una desviación de recursos.

Esta mañana, Obama declaró el estado de "desastre" en la zona por los incendios, incluyendo el de Colorado Springs en Waldo Canyon.

Las autoridades han atribuido al menos una muerte a ese incendio, que continúa bajo investigación y ha costado al menos 5,2 millones de dólares para combatirlo.

El incendio ha destruido al menos 347 viviendas y causado la evacuación de unas 35.000 personas, según las autoridades.

Ante la magnitud del desastre, Obama ordenó esta mañana la entrega de recursos federales para ayudar a combatir los incendios en High Park y Waldo Canyon.

La División de Gestión de Emergencias de Colorado, que depende del Departamento de Asuntos Locales, ha establecido un mapa virtual y una cuenta en Twitter que constantemente actualizan la situación de los incendios.

Según esa entidad, las autoridades intentan contener ahora los seis incendios que continúan activos y que, además de High Park y Waldo Canyon, incluyen los de Flagstaff, Weber, Little Sand y Treasure.

Según la Administración Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA, por su sigla en inglés), las autoridades continúan evaluando los daños causados por los incendios, y no descartan la posibilidad de enviar más ayuda a otros condados que la necesiten.