Un hombre colapsó el jueves en la corte y murió luego de ser hallado culpable de incendiar deliberadamente una mansión de 3,5 millones de dólares en Phoenix.

Funcionarios del departamento de policía del condado de Maricopa dijeron que estaban investigando si Michael Marin se metió algo a la boca que hubiera causado su muerte luego de que se leyó el veredicto.

"Tendremos que esperar hasta que tengamos el reporte de toxicología de la oficina del forense para que podamos confirmar si lo hizo y cuál fue la sustancia que consumió", dijo Jeff Sprong, portavoz de la policía en un comunicado.

El jurado declaró culpable a Marin, de 53 años, de incendio deliberado de una estructura ocupada. Cuando se inició su juicio en mayo, los fiscales dijeron que enfrentaría una pena de hasta 16 años en prisión de ser condenado.

El video del tribunal mostró que Marin se llevó las manos al conocer el veredicto y luego se cubrió la boca con ambas manos.

Mientras el juez Bruce Cohen y los abogados discutían factores agravantes del caso y el jurado había abandonado la sala, la cara de Martin se puso roja súbitamente y empezó a hacer ruidos con la garganta antes de caer al suelo.

Los abogados de Marin intentaron ayudarlo y llamaron a los paramédicos, quienes le aplicaron compresiones en el pecho, pero Marin fue declarado muerto en el hospital.

Por el momento, no han contestado las llamadas Lindsay Abramson, su abogada, ni la oficina del médico forense.

Los fiscales argumentaron que Marin incendió su mansión en Biltmore Estates, cerca del valle de Phoenix, en julio de 2009 luego de que no se vendió en una subasta de caridad. Había ofrecido la propiedad de más de 900 metros cuadrados (10.000 pies cuadrados) para recaudar fondos para una organización de asistencia médica infantil en Mesa.

Los fiscales dijeron que Marin no podía pagar la hipoteca mensual de 17.500 dólares tenía un pago final de 2,3 millones próximo a vencer.

Las autoridades dijeron que Marin escapó con una escalera de cuerdas utilizando un tanque de oxígeno y un visor de buceo para protegerse del humo.