El último informe del grupo de expertos de la ONU sobre las sanciones que se aplican a Irán concluye que el régimen islámico sigue realizando "transferencias ilegales de armas" y denuncia que Siria es todavía el principal receptor de esos envíos de armamento.

"La República Islámica del Irán ha seguido desafiando a la comunidad internacional con transferencias ilegales de armas", aseguran los expertos en el informe destinado a los miembros del Consejo de Seguridad, compuesto por unas 70 páginas y al que Efe tuvo hoy acceso.

Presentan tres nuevos casos de "interceptación de armas convencionales o material conexo" y en dos de ellos el grupo encontró "pruebas documentales que vinculaban los embarques a la República Árabe Siria como destinatario", tal como sucedió en la mayoría de los casos investigados durante su mandato anterior.

"Siria continúa siendo el principal destinatario de las transferencias ilegales de armas de Irán", subrayan los expertos, que recomiendan además la inclusión de dos entidades relacionadas con esas importaciones a la lista de sancionados por el Consejo.

El informe asegura que Siria desempeña "una función central" en la transferencia ilegal desde Irán de "armas, municiones y artículos de doble uso necesarios para la producción de municiones explosivas", que se realizan "por todos los medios de transporte disponibles: aéreos, terrestres y marítimos".

Las entidades propuestas para ser sancionadas relacionadas con esos envíos a Siria son la aerolínea iraní de mercancías Yas Air y la empresa de importación y exportación SAD.

Desde 2006 el Consejo de Seguridad de la ONU ha dictado cuatro rondas de sanciones diplomáticas, comerciales y nucleares contra Irán, para impulsar un acuerdo dialogado con Teherán después de que decidiera enriquecer uranio al 20 % por su cuenta.

La ONU también hizo hoy público el último informe del grupo de expertos sobre Corea del Norte, en el que se informa al Consejo de Seguridad de que se están investigando casos de comercio de armas de Corea del Norte con Siria y Birmania.

Tras más de un mes de retraso ante las reticencias de China para que se publicara el informe, el organismo sacó a la luz un documento de unas 80 páginas, en las que se deja claro que "se siguen encontrando graves problemas en la aplicación de las sanciones" por parte de Pyongyang.

El grupo de expertos investiga presuntas violaciones, "incluidas ventas ilícitas de armas y otros materiales conexos y artículos de lujo", casos que aportaron "abundantes pruebas" de que Corea del Norte "seguía desafiando activamente las medidas previstas en las resoluciones" del Consejo.

"Las resoluciones no han llevado a la República Popular Democrática de Corea a poner fin a sus actividades prohibidas, las han hecho más lentas, y han hecho mucho más difíciles y costosas las transacciones ilícitas", concluye el texto, que detalla el estudio de casos relacionados con Siria y Birmania.

Los expertos han estudiado varios casos de comercio ilícito de armas con Siria, como habían denunciado varios Estados miembros, con varios destinatarios en Siria previo paso por China.

Uno de los ejemplos habla de un cargamento confiscado en 2007 que procedía originalmente de Corea del Norte, y ahora se dieron más detalles de la investigación: que se había transbordado en Dalian (China) y en Port Kelang (Malasia), había pasado en tránsito por otros puertos e iba rumbo hacia Latakia (Siria).

El informe habla también de conexiones entre Pyongyang y Birmania, y aunque no se refiere a cooperación nuclear, toma nota de informaciones que apuntan a que Birmania y Corea del Norte han podido cooperar "en otros ámbitos prohibidos".

El Consejo de Seguridad empezó a aplicar sanciones sobre Corea del Norte en 2006, después de que Pyongyang realizara una prueba nuclear, mientras que esas sanciones fueron reforzadas en junio de 2009 en respuesta al segundo ensayo nuclear del régimen comunista.