La FAO llamó hoy a las autoridades de México a actuar para evitar la difusión de la gripe aviar de alta patogenicidad, subtipo H7N3, detectada en tres granjas avícolas comerciales en el estado de Jalisco.

Hasta ahora han muerto cerca de 200.000 aves y otras 600.000 han debido ser sacrificadas, dijo hoy en un comunicado la oficina regional de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con sede en Santiago de Chile.

"En este contexto la FAO, hace un llamado a las autoridades de México para realizar todos los esfuerzos posibles en esta emergencia para contener los focos confirmados y tomar acciones de prevención en otras regiones del país y de esta forma contribuir a evitar una mayor difusión del problema", señala el comunicado.

De acuerdo con el organismo internacional, México ha activado ya el dispositivo nacional de emergencia de sanidad animal y ha informado a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) de que está realizando una investigación epidemiológica.

El objetivo es determinar la magnitud del problema y la probable fuente de infección, para establecer medidas contraepidémicas que permitan una rápida eliminación de la enfermedad.

Las tres granjas avícolas, según el comunicado, se encuentran en los municipios de Tepatitlán y Acatic, en el estado de Jalisco, conocido como el principal productor de huevos en México.

Efe trató de obtener información de la Secretaría (Ministerio) de Agricultura en México, hasta ahora sin éxito.

Según la FAO, en México no se había registrado hasta ahora la presencia de este subtipo de gripe, la H7N3.

El último brote de gripe aviar de alta patogenicidad ocurrió en 1994, afectó a once estados y fue del subtipo H5N2. Desde entonces se mantiene controlada la enfermedad, aseguró el organismo.

Las aves presentaron sinología clínica de carácter agudo y muerte, entre las 32 y 94 semanas de edad.

El subtipo de gripe H7N3 es muy agresivo para las aves de corral, adviertió la FAO.

En 1963 afectó a pavos en el Reino Unido, a principios de los años 90 llegó a Australia donde mató a centenares de pollos y en 2002 se presentó un brote en granjas avícolas de San Antonio, en Chile, que afectó a más de 500.000 aves con un costo de 31 millones de dólares.

También se presentó en dos ocasiones en Canadá: en 2004 en Columbia Británica, donde obligó a sacrificar 17 millones de aves, y en 2007 en Saskatchewan, donde afectó a un plantel de reproductores.

Los virus de la gripe aviar como el H7N3 están presentes en las aves silvestres en forma natural.