El disidente cubano Darsi Ferrer, quien estuvo preso 11 meses en La Habana en 2009 y 2010, viajó hoy desde Miami a Tennessee, donde residirá con su familia tras haberse acogido a un programa de refugiados políticos en Estados Unidos.

Ferrer, de 42 años y médico de profesión, llegó el jueves por la noche a Miami y esta misma mañana voló hacia la ciudad de Chattanooga, en el estado de Tennessee (sur de EE.UU.), donde se reunirá con su familia, que abandonó Cuba en abril pasado mediante el mismo programa.

"Sale (Ferrer) con cierta tristeza de Cuba porque deja atrás su vida y su lucha", pero con la ilusión de iniciar una nueva vida en Estados Unidos, dijo a Efe Janisset Rivero, directora del Directorio Democrático.

Muestra "buen ánimo" y ahora necesitará tiempo para sanar las "heridas causadas por la represión y el ensañamiento" del régimen cubano contra él y su familia, por lo que necesitará " tiempo para recuperarse", apuntó Rivero.

Además, agregó, pese a que Ferrer se sentirá quizá algo aislado en Chattanooga, lejos de los grupos del exilio de Miami, eso le servirá para aprender inglés, una de sus prioridades, e integrarse rápido en la sociedad estadounidense.

En ese sentido, Rivero señaló que el programa de refugiados políticos le será de gran ayuda, ya que provee a sus beneficiarios de "algo tan importante como vivienda y seguro médico", entre otras ventajas.

"Ha salido (de Cuba) con una gran ilusión de hacer todo lo posible por continuar ayudando a la oposición interna" en la isla, dijo a Efe Ángel Desfana, director del grupo del exilio cubano Plantados, quien coincidió con Rivero en que el disidente llega a EE.UU. "con mucho entusiasmo".

Desfana comentó también que Ferrer quizá se sienta un poco aislado en esa ciudad de Tennessee, por lo que el exilio en Miami debe "tratar de ayudarlo y tener comunicación con él cuando se establezca con su familia".

"Quizá pasado un tiempo venga para Miami", apostilló el activista cubano.

Explicó que el expreso político planea residir en dicha ciudad e intentar recuperar de alguna manera el ejercicio de su profesión de médico, que se vio obligado a abandonar en Cuba "tras ser expulsado del centro donde trabajaba y negarle las autoridades poder continuar ejerciendo su labor, precisó Rivero.

En diciembre de 2010 el disidente divulgó que la Seguridad del Estado de Cuba le dejó claro que para otorgarle el permiso de salida a su familia tenía que viajar con ellos a EE,UU., donde su esposa, Yusnaimy Jorge, quería recibir tratamiento médico.

El año pasado Ferrer también denunció que había sido víctima de varias detenciones por un corto periodo de tiempo por estar en actividades de la disidencia o por intentar reunirse con otros disidentes.