El Ballet Nacional de Uruguay debuta hoy en Bogotá, bajo la dirección del argentino Julio Bocca, con una propuesta que combina los estilos clásico, neoclásico y contemporáneo, a la altura de las grandes compañías del mundo.

La compañía uruguaya, una de las más veteranas de América Latina con 77 años de vida, arribó por primera vez en su historia a la capital colombiana en la mitad de su gira por el continente, que ya la ha llevado a Chile y Paraguay.

Su director, el exbailarín y coreógrafo argentino Julio Bocca, expresó en una entrevista con Efe su satisfacción por encontrarse en Colombia y explicó que en este espectáculo participan 28 bailarines de esa compañía, también conocida como Ballet Nacional del Sodre.

Son solo una parte de los 68 que forman esta gran compañía de ballet, ya que el resto se encuentra de gira por todo Uruguay, explicó Bocca.

El escenario bogotano es el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, donde se presentan "dos funciones con programas diferentes", que incluyen estilos que irán "desde el neoclásico al contemporáneo, pasando también por ballets clásicos".

"La idea es poder demostrar la versatilidad de la compañía y sus bailarines", explicó el argentino, al comparar su ballet con "las grandes compañías clásicas del mundo".

El repertorio que presentan en Bogotá incluye las coreografías de "Doble Corchera" o "Nuestros Valses", del venezolano Vicente Nebrada; "Adagietto", del argentino Óscar Araiz; "Without Words", del español Nacho Duato; y "Tres Hologramas", del uruguayo Martín Inthamoussú con música de Jorge Drexler.

Los bogotanos también tienen la oportunidad de disfrutar del último trabajo de la argentina Ana María Stekelman, "Tango & Candombe", que, recordó Bocca, evoca al Río de la Plata, "para identificar a la compañía".

El artista argentino, quien durante 25 años como bailarín iluminó los escenarios de todo el mundo, aprovechó su estancia en Bogotá para pedir "el apoyo necesario" con el objeto de crear una compañía nacional clásica de ballet en Colombia, a semejanza de otras muy reconocidas como las de Santiago de Chile, Río de Janeiro o Sao Paolo.

El talento "existe, lo que pasa es que no tienen posibilidades", afirmó Bocca, al frente del Ballet Nacional de Uruguay desde 2010, en referencia a los bailarines colombianos que triunfan en compañías de otros países.

Así, puso como ejemplo el "revivir" de la compañía que él ahora dirige, de la que dijo "estaba dejada de lado".

"Uno espera que puedan salir en otros países latinos, otras compañías clásicas, que cada país tenga su compañía y que sus bailarines tengan la posibilidad de trabajar y de vivir de lo que les gusta", afirmó.

"Nosotros tenemos el apoyo del Gobierno y eso es muy importante", agregó, al reclamar ayuda institucional y pública para la danza colombiana, convencido de que "todo lo que sea cultura es importante que el Gobierno esté presente, lo mismo que en educación".

En su opinión, la iniciativa de construir en Bogotá el gran Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, que acaba de celebrar su segundo aniversario y donde el Ballet Nacional de Uruguay actúa desde hoy, es una oportunidad para que surja esta compañía.

"Ahora hay un teatro aquí en Bogotá, que antes no había, con estas dimensiones para la danza y la opera, y puede que esto incentive a que se pueda tener una compañía de danza como merece Colombia", añadió.

Y es que este teatro bogotano, considerado uno de los mejores de Suramérica, ha acogido en estos dos últimos años a grandes artistas internacionales.

Tras su paso por Bogotá, los 28 bailarines de la compañía de Bocca regresarán a Uruguay para después proseguir su gira por Perú, Venezuela y México.

Albert Traver