La Corte Constitucional informó el viernes que ratificó un fallo según el cual un consumidor de drogas debe recibir tratamiento y no debe ir a la cárcel si es sorprendido portando una dosis mínima de marihuana o cocaína.

Pero la decisión de la Corte no significa la legalización, de acuerdo con el fiscal general Eduardo Montealegre.

El tribunal, integrado por nueve magistrados, informó en un comunicado que emitió su fallo tras resolver una demanda de constitucionalidad a un artículo de la denominada ley de seguridad ciudadana, aprobada por el Congreso en 2011.

Un artículo de esa ley castiga con un mínimo de cinco años y cuatro meses de prisión a una persona que lleve una cantidad de droga "que no exceda los 1.000 gramos de marihuana o 100 gramos de cocaína". El artículo no hace referencia a los conceptos de dosis personal o dosis mínima para el consumo exclusivo de una persona o los adictos.

La norma dejó un vacío al no especificar qué pasaría si la persona porta una dosis personal o dosis mínima para su consumo exclusivo.

La ausencia de esa mención fue entendida por los demandantes del artículo como una puerta abierta para que se castigara con prisión a los consumidores.

La Corte Constitucional falló, en una decisión tomada la víspera, que en el artículo no hay un quebrantamiento de la Carta Magna "en el entendido de que no incluye la penalización del porte o conservación de dosis, exclusivamente destinada al consumo personal de sustancia estupefaciente, sicotrópica o droga sintética, a las que se refiere el precepto acusado" o demandado.

Así, la Corte Constitucional ratificó la legalidad de la norma demandada y recordó al Estado que una persona consumidora de drogas no puede ir a prisión, dijo a la radio Caracol Luis Ernesto Vargas, uno de los magistrados del alto tribunal y quien redactó el fallo aprobado.

El fiscal Montealegre agregó que la decisión "de ninguna manera" significa legalizar la droga.

"Los argumentos para despenalizar la dosis mínima, no son extensibles a la legalización", enfatizó.

Agregó que al "drogadicto no se le pueda dar tratamiento de delincuente", agregó Montealegre a la AP.

En 2009 otra ley prohibió el porte de la dosis mínima de droga, definida entonces como una porción de hasta 20 gramos de marihuana y uno de cocaína, pero sin criminalizar a su portador con la cárcel.

Esa ley sólo contempla el decomiso de la droga y el que un juez defina si la persona que porta la sustancia es adicto y necesita un tratamiento o si por el contrario, es un microtraficante.

Lo magistrados ejemplificaron que esta previsión de la dosis personal de droga es similar a la prohibición de fumar en espacios cerrados: las personas que violen la norma en Colombia no van a prisión.

En la práctica muchas personas que llevan drogas ni siquiera son detectadas por la policía y si los detiene, en general sólo le quitan la droga, mientras grupos no gubernamentales como la Corporación Nuevos Rumbos, dedicada a la investigación y prevención de consumo de drogas y alcohol, afirman que el Estado carece de la capacidad para poder ofrecer tratamientos a adictos a drogas, al menos 320.000 personas en el país, de acuerdo con datos del Ministerio del Interior.