China y los países del Mercosur suscribieron hoy una declaración conjunta en la que se comprometen a fortalecer su cooperación económica y comercial y a alcanzar para 2016 intercambios por 200.000 millones de dólares.

La declaración fue suscrita hoy en la ciudad argentina de Mendoza, en el marco de la cumbre semestral del bloque suramericano integrado por Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay -país suspendido en la unión hasta abril de 2013- y al que se incorporará definitivamente Venezuela en julio próximo.

La firma de este documento fue impulsada por el primer ministro chino, Wen Jiabao, en una reciente visita por Argentina, Brasil y Uruguay.

La declaración no contiene, sin embargo, la propuesta de Wen hecha pública el pasado lunes de comenzar a explorar la posibilidad de crear un área de libre comercio entre ambas pares.

El Mercosur y China acordaron convocar una reunión de representantes gubernamentales para, entre otros objetivos, "explorar conjuntamente mecanismos y acciones tendientes a incrementar y facilitar el intercambio comercial".

Ambas partes destacaron "la importancia de la cooperación económica y comercial bilateral y expresan su voluntad de continuar impulsándola, a través de la adopción de medidas conjuntas destinadas a diversificar la estructura del comercio e incrementar, de forma equilibrada, los flujos del intercambio comercial entre China y cada uno de los Estados parte del Mercosur".

"A tal efecto, ambas partes se esforzarán para alcanzar en 2016 un intercambio comercial de 200.000 millones de dólares", puntualiza la declaración.

En 2011 China exportó a Mercosur por 48.451 millones de dólares, un 34,5 % más que en 2010, mientras que importó desde el bloque suramericano por 51.033,7 millones de dólares, con un alza interanual del 37,9 %.

Aunque el balance es superavitario para el Mercosur, esto se debe a la incidencia del volumen de comercio de China con Brasil, pues los otros tres socios del bloque tuvieron en 2011 déficit en su comercio con el gigante asiático.

China y Mercosur también se comprometieron a fomentar las inversiones recíprocas, la cooperación financiera y la colaboración en el ámbito comercial multilateral.

Las partes expresaron su "preocupación por las dificultades que enfrenta la Ronda de Doha y coinciden en la necesidad de ratificar su mandato centrado en el desarrollo y de continuar las negociaciones tendientes a alcanzar un acuerdo ambicioso, integral y equilibrado que contemple los intereses y las necesidades de los países en desarrollo, en particular en el sector agrícola".

Asimismo se mostraron preocupados "por la incertidumbre e inseguridad generada por la actual situación económica mundial resultante de la crisis con epicentro en las economías desarrolladas".

"En tal sentido, acordaron coordinar esfuerzos tendientes a enfrentar al proteccionismo comercial, particularmente del sector agrícola, salvaguardando la previsibilidad del sistema comercial multilateral", señala la declaración.