El gobierno acusó el viernes a los estudiantes que realizaron una multitudinaria manifestación callejera contra la política educativa de realizar la más violenta de sus protestas, que dejó 472 detenidos.

El informe entregado por el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, señaló que en todo el país hubo 472 detenidos, 28 de los cuales fueron formalizados ante los tribunales. Señaló también que 36 policías resultaron lesionados, tres de los cuales debieron ser hospitalizados.

Ubilla acusó al dirigente estudiantil Gabriel Boric, uno de los voceros del movimiento, de llamar a los manifestantes a expresarse con enojo.

El líder estudiantil negó las acusaciones de Ubilla. "Todos nuestros llamados... fueron a marchar pacíficamente", dijo en declaraciones a radio Bíobío.

Afirmó que "no justifico en ningún caso los saqueos. Pero creo que la violencia no comienza en las marchas, comienza en las profundas desigualdades que tiene este país y en la desidia del gobierno al no tener la voluntad política para tratar de superarlas en materia educacional".

Agregó que los estudiantes no pueden detener a los grupos que durante las manifestaciones realizan disturbios.

La marcha callejera realizada en esta capital fue la tercera y más numerosa de las llevadas a cabo este año por estudiantes universitarios y secundarios que desde mayo de 2011 protestan contra la política educativa y demandan el término del lucro en los establecimientos que reciben aportes estatales.

El gobierno se ha negado a dialogar con los jóvenes y el ministro de Educación, Harald Beyer, aseguró que las conversaciones deben realizarse en el Congreso, adonde el gobierno envió algunos proyectos de ley que recogen algunas de las materias planteadas por los estudiantes, pero que son rechazados por éstos por insuficientes.

Según los dirigentes, unos 120.000 estudiantes marcharon por el centro capitalino, pero la policía estimó en 40.000 los manifestantes.