Cesc Fábregas, centrocampista de la selección española, destacó hoy la confianza de la afición en el equipo, esperó darle una "gran satisfacción" en la final de la Eurocopa 2012 frente a Italia y aseguró que el que gane ese duelo "va a demostrar claramente que es el mejor" del torneo.

"Tenemos la suerte de tener un país muy futbolero, probablemente de los más que hay en el mundo. Siempre transmite más alegría y satisfacción ganar en los penaltis (en las semifinales del pasado miércoles frente a Portugal), pero creo que la gente se echó a la calle habiendo ganado a Francia, Irlanda...", recordó.

"En todo momento se han echado a la calle para ayudarnos y muchos, con muchas dificultades, han viajado aquí a apoyarnos. Para nosotros es una satisfacción saber que tenemos todo el país detrás. Siempre hemos notado ese calor hacia nosotros, hemos confiado en ellos y ellos en nosotros. No hay que dejarles de lado el domingo, esperamos poder dar una gran satisfacción y poder celebrarlo el lunes por Madrid", prosiguió.

Cesc consideró que tanto España como Italia "merecen estar en la final y ser campeones" el próximo domingo en Kiev. "El que gane va a demostrar claramente que es el mejor del torneo", opinó el centrocampista, que ya piensa en "poder hacer más historia" con la selección" con la consecución del título de la Eurocopa 2012.

"Lo que importa ahora mismo no es mi temporada ni la de nadie, sino que España sea campeona el domingo y que el lunes podamos festejarlo con toda la gente", respondió el futbolista, interrogado por su balance personal de esta campaña, en una rueda de prensa con mucha presencia de prensa en el estadio del Dínamo de Kiev.

Cesc fue uno de los protagonistas el pasado miércoles en la tanda de penaltis que clasificó a España para la final de la Eurocopa 2012. El cuerpo técnico le había puesto en el segundo puesto para lanzar, pero él le dijo a Vicente del Bosque que prefería tirar el quinto, como ya hizo ante Italia en 2008 y ahora frente a Portugal.

"Es cierto que fue así. Más que nada porque el último recuerdo que teníamos fue buenísimo contra Italia. Fue intuición. Y sabía, por los buenos recuerdos que traía todo y la confianza que tenía, que podía salir todo igual. Fue por esa seguridad. Tenía una intuición de que podía llegar a pasar lo mismo", repasó.

"Y así pasó. Cuando Sergio Ramos marcó el penalti hubo una liberación también, porque sabías que ibas por delante otra vez y que la presión era para Bruno Alves y Portugal. El penalti de Sergio fue un punto de inflexión en la tanda, porque era ya meter mucha presión a los portugueses", concluyó.