Al menos una persona murió hoy, otra resultó herida y otras cuatro, trabajadores humanitarios, fueron secuestradas por individuos armados en el campo de refugiados de Dadaab, en el este de Kenia.

En declaraciones publicadas hoy por la edición digital del periódico local Daily Nation, Philip Ndolo, subcomisario de Policía de la provincia Norte -en la que se encuentra Dadaab- dijo que varios individuos armados dispararon al conductor de un vehículo de la ONG Norwegian Refugee Council.

Según Ndolo, el suceso ocurrió hoy alrededor de las 11.15 hora local (08.15 hora GMT) en el campamento de Ifo II, en Dadaab, el mismo en el que se produjo, el pasado mes de octubre, el secuestro de las cooperantes españolas de Médicos Sin Fronteras Blanca Thiebaut y Montserrat Serra, que siguen en cautiverio en Somalia.

La fuente indicó que uno de los asaltantes se hizo con el control del vehículo y condujo en dirección a Somalia, cuya frontera dista un centenar de kilómetros de Dadaab.

Los dos heridos por los disparos, abandonados por los secuestradores, fueron trasladados a un centro hospitalario de Dadaab, en el que el conductor perdió la vida debido a la gravedad de las heridas.

El Ejército de Kenia entró en Somalia dos días después del secuestro de dos cooperantes españolas, el cuarto que se producía en poco más de un mes, todos ellos supuestamente obra de los radicales islámicos somalíes de Al Shabab, según las autoridades kenianas.

Desde entonces, Kenia ha sufrido varios ataques en Nairobi y en la segunda ciudad del país, Mombasa (sureste), y también en el norte del territorio, que han dejado más de una decena de muertos y varias decenas de heridos, y que son presuntamente obra de Al Shabab.

Los fundamentalistas islámicos, que han amenazado varias veces con atacar a la población de Kenia como represalia por la invasión del territorio somalí, anunciaron el pasado mes de febrero su unión formal con la red terrorista Al Qaeda.

La milicia radical combate desde 2006 al Gobierno Federal de Transición somalí y a las fuerzas multinacionales de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM) para instaurar un Estado musulmán de corte wahabí en el país.

Somalia vive en un estado de guerra civil y caos desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, lo que dejó al país sin un gobierno medianamente efectivo y en manos de milicias islamistas, señores de la guerra que responden a los intereses de un clan determinado y bandas de delincuentes armados.