El presidente sirio, Bachar al Asad, ha acusado a Occidente de "colonialismo" y de tratar de imponer sus posturas a otros Estados, al tiempo que rechazaba una solución impuesta desde fuera al conflicto de su país, en una entrevista con un canal de la televisión oficial iraní, IRIB4.

Para Al Asad, el conflicto sirio "es un asunto interno en el que no cabe intervención extranjera", por lo que reiteró en la entrevista que el régimen de Damasco no aceptará presiones externas a la hora de mantener la seguridad.

Las declaraciones del presidente sirio se producen en la víspera de que mañana se reúna en Ginebra, en la sede europea de la ONU, una conferencia ministerial sobre Siria del llamado Grupo de Acción, con el objetivo de encontrar una vía de pacificación para el país árabe.

Funcionarios de Rusia, China, EE.UU., Francia y el Reino Unido -miembros permanentes del Consejo de Seguridad-, más Turquía, la ONU, la Unión Europea y la Liga Árabe mantienen hoy una reunión preparatoria de la reunión, convocada por el enviado especial para Siria, Kofi Annan.

El presidente sirio acusó a algunos países vecinos, en referencia especial a Turquía y Arabia Saudí, de "tratar de reducir la importante influencia de Siria en la zona", en referencia a su apoyo a grupos palestinos en contra de Israel, y de actuar contra el régimen de Damasco.

Para Al Asad, la mayoría de las muertes en el conflicto sirio están causadas por los grupos "extremistas" y "terroristas", y apuntó que están apoyados por potencias extranjeras que, en su opinión, "buscan el caos". "La intervención extranjera no es posible sin elementos internos en el territorio", dijo.

Por este motivo, anunció que las operaciones militares y de las fuerzas de seguridad del Gobierno contra los grupos opositores armados proseguirían, ya que "tenemos la responsabilidad de aniquilar a los terroristas en todos los puntos del país".

Para el dirigente de Siria, la lucha contra las milicias armadas opositoras protege a los ciudadanos sirios: "Cuando eliminas terroristas, salvas decenas o cientos o quizá miles de vidas".

Por otro lado Al Asad, calificó de "bueno" el plan de paz de seis puntos presentado por Annan, enviado de Naciones Unidas y la Liga Árabe para Siria que, aseveró, "para nosotros significa el cese de las operaciones criminales de los grupos terroristas y la paralización del envío de dinero y armas por los países que les apoyan".