Rusia reconoció el jueves que es necesario un período de transición en Siria para poder terminar con la violencia, pero agregó que no ha accedido al plan de Kofi Annan, enviado de Naciones Unidas, que pide la renuncia del presidente Bashar Assad y la creación de un gobierno de unidad nacional.

El ministro de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov dijo que "es obvio que se necesita un período de transición para superar la crisis siria", pero rechazó la intervención de fuerzas externas para finalizar el sangriento conflicto en el país e insistió que cualquier plan futuro depende de Siria.

Lavrov dijo que las conversaciones entre las principales potencias del sábado en Ginebra deben enfocarse en convencer a los grupos de oposición para relajen sus demandas.

"No apoyamos ni apoyaremos intromisión externa alguna", dijo Lavrov. "Los personajes externos no deben imponer condiciones ... a los sirios, pero antes que nada, deben comprometerse a influir en ambos bandos en Siria para que detengan la violencia".

Sin embargo, la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton argumentó que era "muy claro" que los participantes — incluyendo Rusia — estaban de acuerdo con el plan de transición. La funcionaria dijo a la prensa que las invitaciones a la reunión dejaban claro que los representantes "asistirían con base en el plan de transición (de Annan)".

Clinton espera que la reunión "ofrezca una oportunidad para lograr un avance real" en ese plan.

Las expectativas diplomáticas dependen de Rusia — el aliado sirio más importante, protector y proveedor de armas — para acordar un plan que pueda terminar con la dinastía familiar de Assad, la cual ha gobernado Siria durante cuatro décadas.

Sin embargo, Rusia, que es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU junto con Gran Bretaña, China, Francia y Estados Unidos, ha advertido que se opondrá firmemente a cualquier documento que llame a la destitución de Assad.

Lavrov dijo que los esfuerzos diplomáticos deben enfocarse en instar a los grupos de oposición a que "dejen de lado sus acercamientos sin compromisos y, de acuerdo con el plan de Kofi Annan, se sienten a negociar con el gobierno".

Lavrov también criticó la exclusión de Irán, un actor fundamental en la región, de la reunión de alto nivel del sábado.

"Irán es, sin duda, un actor poderoso en toda la situación", dijo Lavrov. "Excluirlo del grupo que se reúne en Ginebra es un error".