La prensa portuguesa destaca hoy de forma generalizada el "orgullo" que ha logrado despertar en el país la selección pese a caer en los penaltis con la vecina y rival España, víctima de la "mala suerte".

En los deportivos, el diario "A Bola" se lamenta de que el equipo quedara "fuera de la final sólo por centímetros", igual que "Record", que destaca el disparo de Bruno Alves al palo y apunta que "sólo los penaltis echaron a la selección del euro".

El "O Jogo" resalta, por su parte, que el combinado nacional luso tuvo "en sus manos al campeón", aunque no supo rematar el buen trabajo desplegado durante el tiempo reglamentario.

También las portadas de los diarios generalistas recogen como noticia más importante la derrota de Portugal frente a España, recalcando el infortunio del conjunto de las "quinas".

"La selección nos dio aquello en que los líderes políticos y empresariales de Portugal nos fallan: orgullo", resumió en su artículo de opinión Pedro Santos Guerreiro, director del económico "Jornal de Negócios".

En líneas generales, la prensa lusa considera que su equipo estuvo mejor que el rival durante los primeros noventa minutos, pese a contar con escasas ocasiones de gol, impidiendo a la "Roja" desplegar su juego habitual.

Señalan que la salida al campo de los extremos Navas y Pedro, sumada al deterioro físico de los jugadores portugueses, acabó por colocar la balanza del lado español en el tiempo de prolongación.

Varios columnistas y comentaristas de televisión lanzan algunas críticas a Cristiano Ronaldo por no ser él uno de los primeros lanzadores de penaltis de su país y recuerdan su condición de capitán y estrella de la selección.

Más desapercibida pasó la actuación del colegiado turco Cuneyt Cakir, a la que hoy apenas se hace referencia, lo que contrasta con el malestar que generó en la previa del encuentro su designación para el duelo debido a la proximidad histórica entre las federaciones otomana y española.

Los medios portugueses destacan que ésta fue la primera vez que el combinado nacional luso se queda fuera de una fase final de un torneo al caer eliminado en los penaltis, después de clasificarse gracias al lanzamiento de las penas máximas en el Europeo de 2004 y el Mundial de 2006, las dos contra Inglaterra.