La Fiscalía Antidopaje del Comité Olímpico Italiano (CONI) pidió hoy un año de inhabilitación para el capitán de la selección de Italia de ciclismo, Filippo Pozzato, por su supuestos contactos con el médico Michele Ferrari, vinculado con varios escándalos de dopaje.

En un comunicado, se señala que la Fiscalía dispuso el procesamiento ante el Tribunal Nacional Antidopaje del CONI del ciclista por las asesorías que solicitó a un sujeto inhabilitado durante el periodo 2005-2010 de forma reiterada, y solicitó su suspensión durante un año.

Pozzato, subrayó la prensa italiana, no podrá tomar parte en los Juegos Olímpicos de Londres, ya que el reglamento del Comité Olímpico Internacional (COI) no permite la participación en los juegos en este tipo de situaciones.

Ferrari, médico entre otros del suizo Tony Rominger, que batió en dos ocasiones el récord de la hora en 1994, está considerado como uno de los pioneros en el uso de la EPO en el deporte. La eritropoyetina es una hormona que aumenta la concentración de glóbulos rojos en la sangre y mejora el rendimiento muscular.

En unas declaraciones de 1994, Ferrari comparó el consumo de EPO con el de "zumo de naranja".

Ferrari compareció como imputado en un proceso abierto en 2002 por el Tribunal de Bolonia (norte de Italia), ante el que algunos ciclistas admitieron que tomaron EPO siguiendo el consejo del médico.

Filippo Simeoni, de 31 años, ganador de varias etapas en la Vuelta a España de 2001, testificó que Ferrari le había recetado EPO y testosterona para mejorar su rendimiento, además de darle consejos para evitar que le fueran detectados en los controles antidopaje.

El caso Ferrari se cerró con su absolución en un tribunal de apelaciones.

Su nombre vuelve a sonar ahora con fuerza tras la acusación de dopaje por parte de la agencia antidopaje estadounidense USADA a Lance Armstrong y unas investigaciones de la Fiscalía de Padua, que sospecha que el médico recibió del ciclista tejano 465.000 dólares en 2005.

En julio de 2001, Armstrong reconoció que había mantenido contactos con Ferrari, pero negó tajantemente que le recomendara el consumo de EPO.

El pasado día 22 el estadounidense, a través de su abogado en Washington, presentó una carta ante el Comité de Revisión de la USADA, en la que le solicita que no estudie nada y rechace todos los cargos que han sido puestos en su contra.