Una búsqueda amplia y nerviosa en un buque de carga atracado en Nueva Jersey — luego de que se escucharon ruidos de golpeteos, presuntamente provocados por polizones en uno de los 2.000 contenedores — terminó el jueves sin que las autoridades hallaran algún viajero clandestino.

Las autoridades federales utilizaron máquinas de rayos X, unidades caninas K-9 y policías para buscar en más de contenedores a bordo del buque Ville D'Aquarius, de 260 metros (850 pies) de eslora, en el Puerto de Newark, uno de los más transitados de Estados Unidos.

Un equipo de la Guardia Costera, como parte de su rutina, abordó la embarcación frente a la costa de Nueva York el miércoles cuando el barco se preparaba para atracar, dijo el portavoz Charles Rowe.

Como parte del control de seguridad rutinario, los agentes golpetearon un mamparo — un muro interno de la nave — y escucharon golpes de aparente respuesta, pero no pudieron identificar la fuente del ruido. La devolución de golpes terminó después de unas dos horas, dijo Rowe.

El equipo no abrió los contenedores en el mar y siguió el protocolo con el fin de controlar cualquier situación, agregó.

Cuando el buque finalmente atracó fue recibido por policías y más de una decena de ambulancias. Grandes grúas comenzaron a descargar los contenedores de la nave. La búsqueda se extendió durante toda la noche.

El buque provenía de Medio Oriente y la fuente del ruido sigue siendo un misterio.