El presidente uruguayo, José Mujica, aseguró hoy que su Gobierno se va a oponer "a cualquier tipo de intento de sanción económica a Paraguay", horas antes de viajar a Mendoza (Argentina) para participar en las cumbres de Mercosur y Unasur.

En su habitual alocución radial en la emisora M24, Mujica consideró que pese a la crisis "institucional" de Paraguay, "cuando se aplican las sanciones los que cargan con el costo son las mayorías de gente pobre, que en abundancia existen en esa sociedad".

Así, Mujica, un exguerrillero tupamaro de 77 años, pidió que para resolver la situación creada con la destitución de Fernando Lugo de la Presidencia paraguaya, el pueblo de ese país "dé oportunamente los caminos de respuesta democrática que significan sencillamente que el pueblo con su voto elija su Gobierno".

"Eso es lo que hay que respetar y reconocer", añadió.

El mandatario viajará hoy a Mendoza, para participar mañana en la ciudad argentina de Mendoza en la XLIII cumbre del Mercosur, bloque formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y en otra de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) centrada en Paraguay.

En referencia a la realidad económica del Mercosur, apuntó a formular "una política inteligente de tender puentes" en referencia a la posibilidad de que cada país pueda establecer acuerdos comerciales con Europa o con otros países americanos.

Sin embargo, destacó que pese a sus problemas internos, el Mercosur debe ser reforzado, puesto que su país no puede perder a su "primer y tercer cliente principal" (Brasil y Argentina, respectivamente).

"Hay que dejarlo en claro, nuestra lucha y mensaje debe estar en relación con ese Mercosur lleno de defectos. Y estamos para no disimular esos defectos, pero menos para comernos la pastilla de que el mundo es abierto y tenemos mercado por todas partes, porque el mundo que yo conozco es abierto para venderte pero no para comprarte", dijo.

Para Mujica, "la lucha por mejorar este Mercosur tiene que ser un norte y una lucha implacable" y su país debe "seguir avanzando con Brasil" para que se cumplan los acuerdos bilaterales que impulsan una mayor integración de sus economías.

La cumbre del Mercosur comenzó este jueves con la reunión de cancilleres, previa a la cita presidencial que los mandatarios del bloque y los de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) mantendrán el viernes para analizar entre otros asuntos la crisis paraguaya, país que fue excluido de las reuniones.

Paraguay fue suspendido en su participación en ambas instituciones por la preocupación generada por el proceso de juicio político que llevó a la destitución el viernes del presidente Lugo y su sustitución por Federico Franco, hasta ese día su vicepresidente.

Lugo, que inicialmente había anunciado su presencia en la cita de la Unasur, desistió porque no quiere "influir" en las deliberaciones de sus "compañeros", que aún no han adoptado una posición común sobre la situación de Paraguay.