Una bebé indígena de seis meses que llegó a La Paz con sus padres en la marcha en defensa de la reserva natural Tipnis murió hoy aquejada por un resfrío que se agravó, informaron dirigentes de los nativos.

Un líder de los indígenas, Lázaro Tacóo, dijo a Efe que la muerte ha dejado "consternados" a los nativos que llegaron el miércoles a La Paz tras caminar dos meses desde la Amazonía.

La pequeña era hija de Rosauro Fabricano y Marcia Gutiérrez, de la comunidad Santa María de la Junta, situada en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), en el que el presidente Evo Morales quiere construir una carretera resistida por los nativos que realizaron la marcha.

Tacóo recordó que es el tercer deceso que se registra durante esta movilización, pues la semana pasada fallecieron dos dirigentes indígenas en un accidente de carretera, al volcarse el vehículo en el que viajaban cuando buscaban suministros para la marcha.

Otro dirigente, Marcial Fabricano, lamentó la perdida de su nieta y dijo que uno de los dirigentes fallecidos en aquel accidente era uno de sus sobrinos, pues toda su familia desde 1990 participa en las movilizaciones para defender tierra y territorios indígenas.

Los indígenas velan a la bebé en un coliseo universitario de La Paz, donde dicen que permanecerán hasta que Morales les reciba.

El Defensor del Pueblo, Rolando Villena, también lamentó la muerte de la pequeña y reclamó al Gobierno boliviano que garantice atención médica, alimentación y abrigo para los amazónicos.

La ministra de Comunicación, Amanda Dávila, expresó en una rueda de prensa sus condolencias a los padres de la menor y pidió a los amazónicos que dejen de "utilizar" a los niños en su protesta, que calificó de "guerra política".

Centenares de nativos, incluidas mujeres y niños, llegaron ayer a La Paz tras recorrer desde el pasado 27 de abril más de 600 kilómetros para exigir a Morales que respete una ley que él mismo promulgó en 2011 y que prohíbe cualquier carretera en el Tipnis.

La última parte del recorrido fue la más dura, pues los indígenas han ascendido la cordillera andina hasta más de 4.000 metros de altitud, en medio de bajas temperaturas a las que no están acostumbrados y que les han causado infecciones respiratorias.

Los nativos rechazan una consulta que promueve Morales entre los habitantes del Tipnis para validar la carretera porque consideran que debió hacerse antes de contratar el crédito para las obras que comenzaron en dos de los tres tramos, aunque luego se suspendieron.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, defendió hoy ese proceso al asegurar que es "previo" a la construcción de la ruta porque no comenzaron las obras en el tramo central, que atravesará la reserva.

Romero ratificó diversas denuncias contra líderes de los indígenas a los que no reconoce representatividad para negociar con Morales y aseguró que cualquier tema referido al Tipnis será tratado con las autoridades de la reserva, pero que los nativos que marcharon consideran afines al mandatario.

El presidente de la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente de Bolivia, Adolfo Chávez, lamentó que el Gobierno se niegue a dialogar con ellos y que, por el contrario, "se mofe y menosprecie" a los indígenas que marcharon a La Paz.

Los amazónicos señalan que la mayoría de las comunidades del Tipnis rechazan la obra vial porque temen que esa reserva ecológica de 1,2 millones de hectáreas sea invadida por los productores de coca, planta base para fabricar cocaína.