El viceministro principal norirlandés, el republicano Martin McGuinness, pronunciará hoy un discurso sobre el estado de las relaciones británico-irlandesas durante un acto organizado por su partido, el Sinn Fein, en el Parlamento británico.

La intervención del "número dos" del Sinn Fein, antiguo brazo político del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA), se produce un día después de la histórica visita de dos días efectuada por la reina Isabel II de Inglaterra a Irlanda del Norte.

El apretón de manos que ambos se dieron este miércoles en Belfast pasará a la historia como uno de los momentos clave del proceso de paz en la región, pues selló la reconciliación definitiva entre antiguos enemigos.

Al acto organizado hoy por el Sinn Fein en Westminster, sede del Parlamento británico, también asistirán, entre otros, los cuatro diputados que aún tiene la formación republicana en esta cámara, Michelle Gildernew, Pat Doherty, Conor Murphy y Paul Maskey.

Su quinto parlamentario en Londres, el propio McGuinness, anunció este mes que abandonará su escaño en la Cámara de los Comunes por la decisión de su partido de acabar con el "pluriempleo" de sus dirigentes.

El excomandante del IRA solo mantendrá su asiento en la Asamblea en Belfast (Parlamento de la provincia autónoma de Irlanda del Norte) y su cargo de segundo en el Ejecutivo norirlandés de poder compartido entre católicos y protestantes.

La medida no tiene excesiva importancia para la marcha de Westminster, pues la formación republicana nunca ha aceptado ocupar sus escaños en Londres para no prestar un juramento de lealtad a la Corona británica, con la que ahora, no obstante, ha abierto una nueva fase de diálogo tras el histórico saludo entre McGuinness y la reina.

La decisión de Sinn Fein sí obligará a las autoridades de la provincia británica a celebrar el próximo otoño unas elecciones parciales en la circunscripción de "Mid-Ulster" para cubrir en el escaño dejado por McGuinness en Westminster.

Para evitar convocatorias de comicios parciales en cadena, los otros cuatro parlamentarios del Sinn Fein en Londres continuarán en sus puestos pero abandonarán sus asientos en la Asamblea norirlandesa, que serán reasignados mediante un proceso interno.