La destitución de Fernando Lugo como presidente de Paraguay ha generado división de opiniones entre los miembros del Parlamento Europeo, que han calificado este hecho en función de su color político.

En una carta dirigida hoy a los países de la UE y a la jefa de la diplomacia comunitaria, Catherine Ashton, una treintena de eurodiputados -entre los que se encuentran los españoles Raúl Romeva y Ana Miranda, de los Verdes, o Francisco Sosa Wagner, de los No Inscritos- condenaron la destitución, que debido a cómo se realizó la consideran un "golpe de estado parlamentario".

"Los abogados del presidente pidieron más tiempo para poder presentar una defensa adecuada, pero esta fue negada", indicaron.

También solicitaron "suspender los acuerdos de cooperación con Paraguay hasta que no vuelva el orden democrático y el estado de derecho".

Asimismo, instaron a Ashton a enviar una misión internacional para clarificar las responsabilidades en la masacre de Curuguaty, donde murieron seis policías y once campesinos durante una operación de desalojo de "sin tierras", que motivó el juicio a Lugo.

El pasado martes, el presidente de la Delegación del Parlamento Europeo para las Relaciones con los Países del Mercosur, el socialista español Luis Yáñez-Barnuevo, mostró en un comunicado su preocupación por la destitución de Lugo y aseguró que los eurodiputados seguirán con atención la situación.

El eurodiputado hizo hincapié en que Lugo fue "elegido democráticamente en abril de 2008" y su mandato constitucional expiraba en agosto de 2013.

En otra nota, el grupo del Partido Popular Europeo (PPE) en la Eurocámara desaprobó ayer la declaración de Yáñez, "tanto en la forma como en el fondo", y criticó que el presidente de la Delegación para el Mercosur decidiese enviar ese comunicado sin consultar a los vicepresidentes de la misma, "como creemos que las normas de la mínima cortesía parlamentaria aconsejan".

En concreto, el grupo popular criticó "la línea política de los comentarios y argumentos vertidos en la declaración" y afirmó que, "en la manera que se presentan, parecen insinuar una toma de posición y una evaluación de los acontecimientos".

"Según las normas que rigen este Parlamento, los presidentes de las delegaciones vienen obligados a expresar el posicionamiento político manifestado por la mayoría y, por lo que a este caso respecta, el Parlamento Europeo aún no se ha pronunciado", concluyó el PPE.