El gobernador de California, Jerry Brown, firmó el miércoles una nueva ley de presupuesto estatal que se basa ampliamente en que los votantes aprueben su propuesto aumento de impuestos en las elecciones de noviembre.

Los demócratas aprobaron 21 clásulas adicionales al presupuesto en una votación mayoritaria a fin de satisfacer la exigencia del gobernador para que se hagan más recortes al déficit de casi 15.700 millones de dólares, y Brown firmó la ley principal poco antes del plazo de medianoche.

"En mi opinión, estamos a punto de ingresar a nueva y mejor era en California. Una era de estabilidad presupuestaria con la oportunidad de comenzar a construir y reconstruir", destacó el presidente del Senado estatal Darrell Steinberg, al completar la aprobación del paquete presupuestario.

El plan de gastos para el año fiscal comienza el 1 de julio, incluye recortes en los servicios de bienestar público y servicios sociales. Asimismo se basa en la posibilidad de que los votantes aprueben un aumento de impuesto propuesto por Brown en las elecciones de noviembre.

Si los votantes rechazan la iniciativa tributaria, se aplicarán automáticamente una serie de recortes, inclusive una reducción de tres semanas de clases en las escuelas públicas para los próximos dos años.

En una reciente encuesta entre los votantes de California, un 52% opinó a favor y un 35% en contra.