El Congreso de los Diputados (Cámara Baja del Parlamento español) dio hoy su visto bueno definitivo a la polémica reforma laboral impulsada por el Gobierno del conservador Partido Popular (PP).

La reforma laboral quedó aprobada hoy en el Congreso tras superar su último trámite parlamentario e incorporar una docena de enmiendas a su paso por el Senado, donde recibió el beneplácito el pasado día 21.

La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, subrayó que la reforma se ha "enriquecido" con el total de 85 enmiendas incorporadas durante toda su tramitación parlamentaria.

La reforma, que había sido inicialmente aprobada por el Gobierno por decreto-ley y que entró en vigor el pasado 12 de febrero, generaliza la indemnización por despido improcedente en 33 días (antes era de 45) con un tope de dos anualidades y facilita que las empresas puedan despedir por causas económicas con 20 días por doce mensualidades.

En el caso del despido objetivo -que permite a las empresas despedir por causas económicas, organizativas, técnicas o de producción con una indemnización de 20 días por año trabajado- se entenderá que concurren causas económicas cuando haya pérdidas actuales o previstas o la disminución persistente del nivel de ingresos ordinarios o ventas.

Se entenderá que la disminución es persistente si durante tres trimestres consecutivos el nivel de ingresos ordinarios o ventas de cada trimestre es inferior al registrado en el mismo trimestre del año anterior.

También desaparece la exigencia de autorización administrativa previa para las regulaciones de empleo.

Esta reforma es uno de los pilares de la estrategia del Partido Popular para hacer frente a la grave crisis económica que sufre España, donde el desempleo alcanza ya el 24 por ciento de la población activa, la tasa más alta de Europa.

La oposición al PP en el Parlamento ha rechazado la reforma laboral por considerar que recorta de forma muy grave los derechos de los trabajadores.

La diputada del opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Concepción Gutiérrez, manifestó hoy su "enérgico rechazo" a la reforma porque rompe el equilibrio entre el poder de empresarios y trabajadores, y dijo que su grupo mantenía la enmienda a la totalidad.

En cambio, el diputado Carles Campuzano, del partido nacionalista catalán Convergencia y Unión (CiU) defendió la reforma, al considerar que creará empleo a medio y largo plazo.

Para el portavoz de la Izquierda Plural (que agrupa a varios partidos de izquierda y regionalistas), Joan Coscubiela, la reforma no favorece a los trabajadores, pero tampoco a los empresarios, excepto a los que "que actúan" como el vicepresidente de la CEOE, Arturo Fernández, a quien ha atacado por reducir salarios y defender el "capitalismo de casino".

Álvaro Anchuelo, diputado de Unión Progreso y Democracia, coincidió en que algunos de los puntos de la reforma llevarán a reducir las pensiones y a una mayor precariedad laboral.

El diputado del Partido Nacionalista Vasco Emilio Olabarría destacó que la reforma supone una "descausalización tanto en las formas de entrar en el mercado laboral -con contratos de prueba por un año- como durante la permanencia -por cambiar las condiciones de trabajo- y también en cuanto a la salida, con el despido "barato y fácil".

Por el Grupo Mixto, la diputada Uxue Barkos recordó que, con la reforma, y hasta abril han aumentado los expedientes de regulación de empleo en las empresas un 44,4 %, mientras que Olaia Fernández Davila criticó que ahora los salarios en España sean un 11 % inferiores a la media europea.

El diputado del partido regionalista Unión del Pueblo Navarro (UPN) Carlos Salvador ha justificado su voto a favor de la reforma impulsada por el PP porque considera que es la más reclamada por los expertos.

La diputada del PP Carmen Álvarez Arenas insistió finalmente en que el Gobierno está abierto al diálogo y recordó un apartado de la reforma que dice que se evaluará el funcionamiento de la norma.