El papa Benedicto XVI reconoció hoy las "virtudes heroicas", primer paso hacia la santidad, del obispo español Álvaro del Portillo y Diez de Sollano (1914-1994), sucesor de San Josemaría Escrivá de Balaguer al frente del Opus Dei, según informó el Vaticano.

Álvaro del Portillo y Diez de Sollano nació en Madrid el 11 de marzo de 1914. Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, y de Obras Públicas, en 1935 se incorporó al Opus Dei, que había fundado el 2 de octubre de 1928 San Josemaría Escrivá de Balaguer.

En 1944 fue ordenado sacerdote, dos años más tarde se trasladó a Roma y en 1948 fue nombrado primer rector del Collegio Romano de la Santa Croce, un centro internacional de formación.

Participó en el Concilio Vaticano II (1962-1965) y contribuyó a potenciar el papel de los laicos en la Iglesia.

Fue el principal colaborador de Escrivá de Balaguer, hasta el punto que el santo se confesaba con él.

El 15 de septiembre de 1975, tras la muerte de san Josemaría Escrivá de Balaguer -fallecido en Roma el 26 de junio de ese año- fue elegido por unanimidad para sucederle al frente de la Obra.

El 28 de noviembre de 1982, el papa Juan Pablo II le nombró Prelado de la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei -erigida en esa misma fecha- y en 1991 le hizo obispo.

El proceso de beatificación se abrió el 5 de marzo de 2004 y su primera fase se desarrolló en la diócesis de Roma -ciudad en la que vivió casi 50 años y murió en 1994- y en la Prelatura del Opus Dei.

La primera fase, denominada diocesana, concluyó en Roma el 26 de junio de 2008, cuatro años después de su apertura.

En una ceremonia celebrada en el palacio Lateranense, en la basílica de San Juan de Letrán, presidida por el por entonces cardenal vicario de Roma, Camillo Ruini, el purpurado definió a Del Portillo como "ejemplo de fidelidad en el seguimiento del espíritu de santificación en el trabajo y en la vida ordinaria".

Después el proceso pasó a la Congregación para la Causa de los Santos. Hoy su titular, el cardenal Ángelo Amato, presentó al papa la documentación y el pontífice firmó el decreto.

El Opus Dei fue fundado por el español Josemaría Escrivá de Balaguer el 2 de octubre de 1928 durante unos ejercicios espirituales, como camino de santidad para todas las personas a través del trabajo profesional y en la realización de los deberes normales del cristiano. En 1982, el papa Juan Pablo II concedió al Opus Dei el rango de Prelatura.

San Josemaría Escrivá de Balaguer (1902-1975) fue proclamado santo por Juan Pablo II el 6 de octubre de 2002.

El Opus Dei está presente en 65 países y cuenta actualmente con más de 88.000 miembros, de los que 1.900 son sacerdotes.

El 98 por ciento son laicos, y del total de fieles alrededor de la mitad son mujeres y la mitad hombres.

Por continentes, en Europa viven unos 49.000 fieles, en América 29.400, el Asia y Oceanía 4.800 y en África 1.800, según datos de la Obra.

El camino hacia la santidad tiene tres escalones: el primero es "venerable siervo de Dios", el segundo "beato" y el tercero "santo".

"Venerable Siervo de Dios" es el título que se da a una persona muerta a la que se reconoce haber vivido las "virtudes de manera heroica".

Para que un venerable pueda ser beatificado es necesario que se haya producido un milagro debido a su intercesión, y para que pueda ser canonizado (declarado santo) es necesario un segundo milagro, que ha de realizarse después de ser proclamado beato.