La policía de Colorado Springs halló un cadáver en una de las aproximadamente 346 viviendas destruidas por un enorme incendio forestal en Colorado, informó el jueves por la noche.

El jefe policial Pete Carey dijo que dos personas habían sido reportadas como desaparecidas, y que la búsqueda continúa. Carey no dio detalles.

El siniestro obligó a decenas de miles de personas a abandonar sus hogares y es ya el que mayor destrucción ha causado en la historia del estado, dijeron las autoridades.

Desde el aire, la destrucción resulta dolorosamente evidente: hileras e hileras de casas quedaron reducidas a cenizas ardientes pese a que algunas viviendas ubicadas a poca distancia sobrevivieron casi intactas.

En una calle, todas excepto tres casas se incendiaron por completo, dijo Ryan Schneider, cuyo hogar sigue de pie en un vecindario en el que otras 51 casas fueron destruidas.

"Al principio estaba muy feliz. Mi esposa estaba feliz", dijo. "Sin embargo, la emoción de ver las otras casas fue de una tristeza inmediata", agregó.

Las fotografías aéreas que muestran la extensión de uno de los peores incendios en azotar el oeste de Estados Unidos en décadas poco ayudaron a aligerar las preocupaciones de muchos residente que aún desconocen el destino de sus hogares.

En medio de la devastación en las faldas de Colorado Springs, hubo señales de esperanza. Las llamas que se dirigían a la Academia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos fueron detenidas y condiciones climáticas más frescas podrían ayudar a desacelerar el ritmo del incendio.

Hasta el mediodía del jueves, el fuego estaba contenido en un 10%. El costo del combate al incendio ha alcanzado los 3,2 millones de dólares.

Steve Bach, alcalde de Colorado Springs, dijo que la cifra calculada de 346 viviendas destruidas podría cambiar. Un incendio en el norte de Colorado, que sigue ardiendo, acabó con 257 casas y hasta el jueves era el más destructivo en la historia del estado.

Por ahora, dijo Bach, las noticias sobre la destrucción muestran un panorama muy complicado para la ciudad ubicada aproximadamente a 60 millas al sur de Denver.

"Esta va a ser una tarde difícil, pero lo vamos a superar", dijo Bach. "Esta comunidad va a acogerlos con amor y aliento... Vamos a salir adelante como comunidad".

Más de 30.000 personas evacuadas empacaron sus pertenencias a toda prisa el martes por la noche mientras las llamas arrasaban sus vecindarios. Si bien aún no hay indicios de que el incendio haya cobrado vidas, oficiales del Departamento de Bomberos dijeron que revisarían cada una de las casas en busca de posibles restos.