El Coro de la Capilla Sixtina, cuyos niños y hombres cantan para el Papa en todas sus misas, está a punto de recibir un poco de compañía ilustre.

El Coro de la Abadía de Westminster, el conjunto de renombre mundial que cantó el año pasado en la boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton, se sumará a los cantantes de la Sixtina en una misa papal especial el viernes en la Basílica de San Pedro, un evento histórico visto como un símbolo perfecto de la armonía entre los cristianos tras siglos de discordia.

Es la primera vez en sus más de 500 años de historia que el coro personal del Papa cantará al unísono con otro coro, y que ni siquiera es católico.

Y este no es un coro cualquiera: el Coro de la Abadía de Westminster representa a algunas de las mejores tradiciones musicales litúrgicas de la Iglesia anglicana.

Como resultado, el simbolismo de los coros de ambas iglesias unidos en uno solo es enorme, en especial dado el objetivo expreso del papa Benedicto XVI de tratar de unir a todos los cristianos.

La misa conmemora la festividad de San Pedro y San Pablo, y también es el día en que los arzobispos recién nombrados reciben una banda de lana, conocida como el palio arzobispal, como signo de su comunión con el pontífice.

"Es la gran misa para subrayar nuestros vínculos con el Santo Padre, y el hecho de pedirle a un coro no católico que participe en esa ocasión es profundamente significativo", dijo monseñor Mark Langham, funcionario del Vaticano responsable de las relaciones con los anglicanos.

Estos se separaron de Roma en 1534 después que el Papa se negó a anular el matrimonio del rey inglés Enrique VIII. Medio milenio después ambas iglesias siguen divididas en torno a varios temas, en especial el sacerdocio y los sacerdotes abiertamente homosexuales, ambos respaldados por los anglicanos.

Esas diferencias impulsaron al Vaticano en 2009 a facilitarle a los anglicanos inconformes con esas posiciones liberales el convertirse al catolicismo, lo cual afectó el diálogo ecuménico entre ambas confesiones.

Los organizadores de este histórico concierto entre ambos coros han tratado de minimizar las diferencias o cuando menos reconocer que, aunque persisten profundos problemas teológicos entre las dos Iglesias, ambas pueden acercarse en el ámbito cultural.

"Es posible encontrar puntos de unidad en la diversidad", dijo monseñor Massimo Palombella, director del Coro de la Capilla Sixtina. "Y me atrevería a decir, no es sólo que se puedan encontrar, sino que uno debe hallar puntos de unidad. Para hacer esto nos valemos de la cultura".

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Nicole Winfield está en Twitter como: www.twitter.com/nwinfield