Las autoridades estadounidenses indicaron hoy que cientos de casas han sido destruidas en la zona de Colorado Springs, una de las más afectadas por el incendio que ha arrasado miles de hectáreas en el estado de Colorado (centro oeste de EE.UU.).

El alcalde de esta ciudad, la segunda más grande del estado después de Denver, Steve Bach, indicó en una rueda de prensa que "cientos de casas han sido destruidas" en el incendio del Cañón de Waldo, aunque no precisó cifras, según recoge el diario Denver Post.

Bach explicó que se está evaluando la zona y las autoridades se encuentran en el proceso de contabilizar las viviendas afectadas para notificárselo a sus dueños antes de hacer públicos los datos.

Unas 32.000 personas han sido evacuadas en los últimos cinco días y según imágenes aéreas difundidas por los medios de comunicación locales se calcula que se han quemado unas 300 viviendas en el vecindario de Mountain Shadows.

El fuego comenzó el 23 de junio, por causas aún desconocidas que están siendo investigadas por las autoridades locales y el FBI, y se ha extendido hasta 18.500 acres.

Los vientos cambiantes y las altas temperaturas han dificultado las labores de los bomberos y los equipos de rescate que sólo han logrado contener el cinco por ciento del incendio.

La Fuerza Aérea se ha sumado a los esfuerzos y ha enviado 35 helicópteros militares y cuatro aviones cisterna C-130.

Un total de ocho fuegos se encuentran en activo en el estado de Colorado, en la que hasta ahora es la peor temporada de incendios forestales de la última década.

El gobernador del estado, John Hickenlooper, ha firmado tres órdenes ejecutivas y ha declarado "zona de desastre" las áreas afectadas por los incendios de High Park, Springer y Stuart Hole, para proporcionar asistencia adicional a los esfuerzos de extinción.

El presidente estadounidense, Barack Obama, habló por teléfono el miércoles con el gobernador de Colorado y con el alcalde de Colorado Springs y les comunicó que planea visitar la zona el viernes.

La zona oeste del país se está viendo afectada por una temporada de incendios temprana.

Otros estados como Montana, Utah, Wyoming, Dakota del Sur, Nuevo México, Nevada, Arizona y California, según el Centro Nacional de Integración de Incendios, también están sufriendo fuegos.

A finales de mayo un incendio en el Bosque Nacional Gila de Nuevo México consumió al menos 77.000 hectáreas, lo que lo convirtió en el mayor de la historia del estado.

Según los expertos, la combinación de sequía y baja humedad, el cambio climático y los cambios en el uso de la tierra provocará, probablemente, una serie de incendios similares en los estados del oeste de EE.UU. durante esta temporada.

El número de incendios en Colorado han aumentado en la última década y por tanto el número de personas que viven en zonas de riesgo.

Según una investigación de I-News Network, una organización sin ánimo de lucro de Colorado, ha habido un movimiento de población en los últimos años a las zonas "rojas" del estado, calificadas así por el riesgo de que se produzcan incendios forestales.

No obstante, aunque las autoridades federales han señalado que este año la temporada de incendios ha comenzado antes en la zona norte de las montañas Rocosas, el número de fuegos y la superficie quemada en todo el país es todavía más bajo que la media de los últimos diez años en esta época del año, según estadísticas de la agencia federal de incendios, citadas por el Star Tribune.