El Banco Central de Brasil redujo el jueves sus proyecciones de crecimiento económico a 2,5% para el año en curso, en medio de un escenario internacional adverso por la crisis en los países avanzados.

El informe trimestral de inflación del Banco Central proyectó una expansión económica de un punto porcentual menos que el documento anterior de marzo, cuando la previsión era de 3,5%.

La proyección inflacionaria para 2012 es de 4,7%, cerca de la meta oficial de 4,5% con un margen de variación de dos puntos porcentuales, y por debajo del 6,5% registrado el año pasado.

El Ministerio de Hacienda había proyectado un crecimiento superior a 4% para este año, aunque la previsión contemplaba la posibilidad de que los países ricos salieran más rápidamente de la crisis.

El ministro del ramo, Guido Mantega, dijo el miércoles a periodistas que la economía brasileña crecería más que el 2,7% registrado el año pasado, sin ofrecer una cifra concreta.

"El escenario económico global sigue con perspectiva de bajo crecimiento por un período de tiempo prolongado. De hecho, desde el último informe se acumularon evidencias que apuntan un ritmo de crecimiento modesto", señaló el documento del Banco Central.

Agregó que la profundización de la crisis en Europa, la desacelaración de China y los temores sobre la sustentabilidad de la recuperación de Estados Unidos se tradujeron en el segundo trimestre del año en mayor volatilidad de los mercados financieros, con bajas en los precios de productos básicos y menos comercio exterior.

Ese escenario adverso, señaló el informe, se transmite a la economía brasileña mediante una pérdida de confianza de los empresarios y menores flujos de comercio e inversión externos.