El ex primer ministro rumano Adrian Nastase pasará hoy su primer día en la cárcel, tras ser trasladado anoche de la clínica en la que se recuperaba de su intento de suicidio a un hospital penitenciario, según informan medios rumanos.

Nastase se hirió en la garganta con un disparo el pasado miércoles, al intentar suicidarse mientras la Policía le arrestaba en su casa para llevarle a cumplir la condena de dos años de cárcel por corrupción confirmada ese mismo día.

El traslado de Nastase al centro penitenciario se hizo después de que el Tribunal de Bucarest dictaminara ayer que no existe ningún impedimento para que el ex primer ministro cumpla su condena.

El ingreso en prisión se produce en medio de una agria polémica entre quienes piden la aplicación inmediata de una sentencia "ejemplar" y los que ven en el socialdemócrata a una víctima de un juicio político.

La Fiscalía investiga desde ayer a tres policías implicados en el arresto de Nastase, sospechosos de no haber aplicado correctamente el procedimiento legal previsto para la detención.

Además, se inició una investigación contra Serban Branisteanu, el médico que operó a Nastase tras el disparo, de quien la Fiscalía sospecha que podría haber exagerado el diagnóstico para evitar el encarcelamiento del político.

La acción contra el médico, un conocido exsenador socialdemócrata, ha provocado la reacción del Colegio de Médicos, que ha acusado a la Fiscalía de atacar "la independencia médica".

El socialdemócrata Nastase, primer ministro entre 2000 y 2004, está condenado a dos años de cárcel por haber financiado de forma ilegal su partido.

El ex primer ministro ha proclamado repetidamente su inocencia y ha acusado al presidente actual, el conservador Traian Basescu, de estar detrás de un proceso político en su contra.

Nastase ha sido para Basescu un estandarte de su discurso anticorrupción, y un símbolo ante la Unión Europea (UE) de la voluntad de Rumanía de acabar con sus problemas endémicos de corrupción a alto nivel.