Brendan Hansen decidió que no nadaría más, luego de dos decepciones olímpicas. Ahora se siente mucho mejor y su próxima parada es Londres.

Hansen, que se retiró de este deporte después de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 pero no pudo mantenerse alejado de las piscinas, hizo que su retorno valiera la pena, al ganar el martes los 100 metros de espalda en las pruebas clasificatorias de Estados Unidos para Londres 2012.

"El 2008 no fue divertido. Ahora sí me estoy divirtiendo", dijo Hansen. "Estoy de regreso".

Eric Shanteau vuelve también a las Olimpíadas y esta vez no tiene que preocuparse por luchar contra el cáncer. Llegó segundo después de Hansen y batió un puño para festejar cuando vio la posición que había ocupado.

Intercambió también una palmada con el ganador, antes de correr por la orilla de la piscina para besar a su esposa.

Hace cuatro años, Shanteau venció a Hansen para ocupar un puesto en el equipo, poco después de que se le diagnosticó cáncer testicular. Suspendió el tratamiento hasta que concluyeran los Juegos y ahora está saludable.

Hansen no fue el único nadador que aprovechó la segunda noche de las clasificatorias como una oportunidad de reivindicarse tras una decepción olímpica.

Dana Vollmer, que ganó una medalla de oro cuando era adolescente en Atlanta 2004, quedó fuera del equipo hace cuatro años, por una serie de lesiones y problemas de salud. Ahora está bien y ganó los 100 metros mariposa.

"Me siento muy aliviada", dijo Vollmer. "Fue una carrera emocionante. Me siento ahora abrumada".

Y desde luego, hubo otro duelo memorable entre Ryan Lochte y Michael Phelps, pero hay más espectáculo por venir. Una noche después de que Lochte venció a Phelps en el combinado individual de 400 metros, lo superó en las semifinales de los 200 libres.

La competición representó apenas una etapa previa a la final del miércoles, que sería otro clásico entre los dos mejores nadadores del mundo.

"¡Ah!, esto fue en las semifinales, realmente no importa", consideró Lochte. "No es importante sino hasta la final. Somos muy buenos nadadores y nos encanta ganar. Definitivamente nos esforzamos en los últimos 50 metros, tanto él como yo. Sabemos que mañana por la noche la carrera será más rápida".

Phelps coincidió.

"Va a ser una carrera muy dura", dijo.