Representantes políticos y empresariales españoles destacaron hoy cómo la apuesta por América Latina se ha demostrado "un éxito", y las grandes posibilidades para la inversión y el intercambio comercial que ofrece la región en el contexto económico actual.

"La comunidad iberoamericana es hoy más que nunca una oportunidad colectiva", resumió la vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, al inaugurar en Santander (norte español) el XI Encuentro Santander-América Latina, organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y el Banco Santander.

También subrayó el interés de su Ejecutivo por "renovar la relación con Latinoamérica superando viejos obstáculos", "desde la igualdad" y "el respeto mutuo".

Latinoamérica se ha posicionado en los últimos años "como uno de los motores de la economía global", destacó por su parte el director general de la División América Santander, Javier Zabalza, quien se mostró convencido de que la buena trayectoria reciente de la región -que supone ya más del 8 % del PIB mundial- se mantendrá en los próximos años.

"Más que nunca se demuestra el valor de la estrategia de diversificación del Banco Santander y cómo la apuesta continuada por los países de la región y por la región en su conjunto ha sido un éxito", dijo Zabalza.

El directivo aseguró que la entidad que preside Emilio Botín está concentrada "en crecer" en Latinoamérica, "no en vender", y recordó la presencia "relevante" en Argentina, Brasil, México, Chile, Perú, Puerto Rico y Uruguay.

De acuerdo con su estimación, "el escenario central es que la región siga creciendo en los próximos años a tasas del 4 %", aunque alertó de algunos riesgos, como una tendencia muy negativa de los precios de las principales materias primas o el cierre generalizado de los mercados financieros globales.

No obstante, "hay razones para pensar que la situación de Latinoamérica seguirá siendo positiva", afirmó.

Este optimismo se justifica, a su juicio, por la pirámide demográfica de la región, el avance de las clases medias, la reducción de la pobreza, unas tasas de inflación muy controladas, un endeudamiento en niveles moderados, un enorme potencial exportador y una relevancia creciente como foco de inversión extranjera directa.

La región recibió el año pasado 153.000 millones de dólares, el 10 % de los flujos mundiales de inversión extranjera.

España es el segundo socio inversor global en Latinoamérica, sólo superado por EEUU, una economía que es diez veces la española, destacó la vicepresidenta del Gobierno español, que atribuyó esa circunstancia "a la profunda vocación iberoamericana" de España.

Sin embargo, como destacó la consejera delegada del Instituto de Comercio Exterior (ICEX), María del Coriseo González Izquierdo, las exportaciones españolas se concentran en la zona euro.

Según las últimas cifras disponibles, correspondientes al primer cuatrimestre de 2012, del total de las exportaciones españolas, el 65 % fue a la Unión Europea frente a un 5,8 % a América Latina.

"Esto pone de manifiesto la necesidad de diversificar nuestras exportaciones", señaló González Izquierdo, que destacó cómo "las empresas españolas ya están moviendo ficha" tanto en Asia como, "con gran interés", en América Latina.

Las exportaciones latinoamericanas a los países desarrollados, todavía sus principales socios comerciales, bajaron, del 75 % en 2000 al 61 % en 2011, mientras Asia-Pacífico ha aumentado su peso del 2 al 13 %, con China como gran actor.

En ese sentido, el presidente de ProChile, Félix de Vicente, también presente en el encuentro, destacó cómo en su país "se mira hacia Asia".