Diez policías locales murieron en ataques insurgentes en varios puntos de Afganistán en las últimas 24 horas, dijeron el miércoles funcionarios afganos.

La actividad de los insurgentes se acentúa más durante los meses de verano en ese hemisferio, pero la actividad este año es mayor que la prevista. Según datos de la coalición militar OTAN en Afganistán, esos ataques aumentaron considerablemente en mayo con respecto al mismo mes en el 2011, de 2.500 incidentes a 3.000. Las estadísticas para junio no estaban disponibles.

Cuatro agentes murieron el miércoles en el sur, al responder a una explosión en el distrito de Musa Qala, dijo el portavoz provincial Daoud Ahmadi. Nadie resultó herido en la primera explosión, pero al parecer la segunda, presuntamente activada a control remoto, cobró víctimas entre los policías cuando llegaron al lugar a investigar.

Otros cuatro policías que patrullaban el distrito de Ghoryan, en la provincia de Herat, en el oeste de Afganistán, dijo el vocero provincial Noor Khan.

Asimismo, en la provincia de Kunduz en el norte afgano, dos policías murieron cuando su vehículo chocó contra una bomba colocada en un camino en la madrugada del miércoles, dijo el jefe policial de Kunduz, el general Samihullah Qatrah.