El español Jorge Lorenzo (Yamaha YZR M 1) volverá a ser un fin de semana más el referente para todos sus rivales con ocasión de la disputa este fin de semana del Gran Premio de Holanda en el circuito de Assen, trazado en el que el líder del mundial buscará romper la mala racha del pasado año.

En 2011 Jorge Lorenzo se fue al suelo al impactar con el fallecido piloto italiano Marco Simoncelli y aunque pudo regresar a la carrera lo hizo para finalizar sexto, mientras que su compañero de equipo, el estadounidense Ben Spies, se adjudicaba su primera victoria en MotoGP.

Lorenzo llega a Assen esta temporada con veinticinco puntos de ventaja y una racha de tres victorias consecutivas, razones más que suficientes para considerarlo favorito en un circuito que, a pesar de la mala suerte del pasado año, se le da bastante bien al piloto de Palma de Mallorca, quien además tiene en su Yamaha YZR M 1 de 1.000 centímetros cúbicos al más potente de los aliados.

Quien más podría dificultarle la situación, obviamente, es el vigente campeón del mundo, el australiano Casey Stoner (Honda RC 213 V), quien para ello deberá encontrar una solución consistente a los problemas de rebote que tiene en las frenadas con su moto.

El trabajo se presenta arduo para el equipo del campeón del mundo de 2011, quien se retira al final de la temporada y querrá hacerlo con el mejor de los resultados posibles, aunque por ahora apenas acumula dos triunfos, frente a los cuatro de Lorenzo.

El tercero en discordia, una vez más, debe ser el español Dani Pedrosa, quien como Stoner tendrá que solucionar los problemas de puesta a punto de su Honda RC 213 V si quiere plantar cara a sus rivales desde la primera a la última vuelta, si bien no tendrá las referencias de Assen 2011, ya que no acudió a la cita holandesa por encontrarse lesionado.

No obstante, Dani Pedrosa evidenció en la última prueba de la temporada, en la carrera inglesa de Silverstone, encontrarse cada vez en mejor forma física y por ello que a Holanda llegue con la clara intención de intentar sumar su primera victoria de la campaña que le permita recortar diferencias con sus rivales de cabeza del campeonato.

Una situación muy distinta será la de los pilotos oficiales de Ducati, el italiano Valentino Rossi y el estadounidense Nicky Hayden, pues por distintos motivos ninguno de los dos consigue el rendimiento esperado y la situación comienza ya a ser desesperante, sobre todo en el caso del nueve veces campeón del mundo.

Los ingenieros de Borgo Panigale, con Filippo Preziosi a la cabeza, han hecho absolutamente de todo para darle a Rossi lo que el pedía, pero el estandarte de MotoGP durante la última década no lograr acercarse a sus rivales por debajo del segundo de diferencia y eso es demasiado cuando quieres aspirar al título mundial.

Entre los pilotos de las escuderías satélite, quien más ganas y efectividad parece demostrar en cada carrera se encuentra el británico Cakl Crutchlow, que en Silverstone protagonizó una gran carrera incluso con el tobillo fracturado.

A Assen no llega en las mejores condiciones pero seguro que el británico intentará una vez más acabar sobre el podio, lo que todavía no ha hecho ni una sola vez esta temporada -sus mejores resultados son dos cuartos lugares-.

El español Álvaro Bautista (Honda RC 213 V) debería llegar crecido a la cita holandesa tras el fin de semana protagonizado en Inglaterra, en donde logró su mejor resultado de siempre en MotoGP, una cuarta posición, después de haber sido el más rápido de entrenamientos, aunque fuese ayudado por la lluvia que cayó en los minutos finales de los mismos.

Bautista debería aspirar a una de las mejores clasificaciones tras los pilotos oficiales, no así su compatriota Héctor Barberá, quien parece haber alcanzado el techo de evolución en su Ducati Desmosedici, lo mismo que el checo Karel Abraham.

Por cuanto se refiere a las CRT, las motos de la nueva categoría Claiming Rules Team, son los pupilos de Jorge Martínez "Aspar", el español Aleix Espargaró y el francés Randy de Puniet los que marcan la pauta a todos sus rivales y aquí sí que existe un largo camino por andar para lograr hacer estas motos mucho más competitivas de lo que por ahora son.