La vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, cuestionó hoy que decisiones gubernamentales como la expropiación de YPF por parte de Argentina beneficien a los intereses de sus ciudadanos.

En la apertura de un curso en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander (norte de España), Sáenz de Santamaría expresó su preocupación por aquellos gobiernos que toman decisiones que en el corto plazo "pueden venderse muy bien", pero que a medio y largo "están perjudicando a sus propios ciudadanos".

A juicio de la vicepresidenta española, lo que favorece a los ciudadanos "es la inversión", porque ésta supone creación de empleo y mejora de los servicios.

Sáenz de Santamaría recordó que en una reciente reunión de ministros y responsables de Presidencia de los países iberoamericanos, preparatoria de la Cumbre de Cádiz, se puso se manifiesto el interés generalizado en la región porque existan excelentes relaciones comerciales entre ambos lados del Atlántico.

Para ello, remarcó, la "seguridad jurídica es un elemento fundamental".

"Todos los Gobiernos tenemos la obligación de velar por nuestros ciudadanos. Algunas decisiones que se adoptan no piensan en los beneficios económicos y sociales que comportan las inversiones y que ayudan a la generación de riqueza", remarcó.

La vicepresidenta española realizó estas declaraciones en el marco del XI Encuentro Santander-América Latina, que se celebra hoy y mañana, jueves, en la UIMP.

Bajo el título "El papel de América Latina en el nuevo escenario económico mundial", el encuentro analizará los retos y oportunidades de la región y el rol que desempeñan en el nuevo contexto internacional.

En la reunión participan el director general de la División América del Grupo Santander, Jesús Zabalza; el presidente del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES) de Uruguay, Ernesto Talvi, o el economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), José Juan Ruiz Gómez.

También están presentes los expresidentes del Banco Central de Chile y Brasil, Vittorio Corbo y Henrique Meirelles, respectivamente, y el secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias.