La reina Isabel II y un ex comandante del Ejército Republicano Irlandés se estrecharon las manos el miércoles en señal de paz, en un encuentro largamente esperado que simboliza el progreso de Irlanda del Norte en lograr la reconciliación después de décadas de violencia.

La monarca y Martin McGuinness se reunieron en privado en el Teatro Lyric durante un programa artístico con la actuación de muchos de los principales músicos, artistas y poetas de Irlanda del Norte. La prensa no pudo presenciar la primera vez que se saludaron los dos protagonistas del histórico encuentro, pero los dos volvieron a estrecharse la mano media hora después para una cámara de televisión y dos fotógrafos.

Debido a lo delicado de la ocasión, no se permitieron transmisiones en vivo ni de imagen ni de sonido. Fuera del teatro, la policía cerró todos los caminos de acceso y ordenó a los residentes que permanecieran dentro de sus casas.

Las primeras imágenes televisivas sin sonido mostraron a un McGuiness serio caminando, con sus manos a la espalda, detrás de la reina mientras esta saludaba al poeta Michael Longley y el pianista Barry Douglas frente a retratos de ellos y de otros artistas de Belfast. También estaban presentes el colega protestante de McGuiness en el gobierno de unidad norirlandés Peter Robinson, el jefe de estado de la República de Irlanda Michael Higgins, y el príncipe consorte Felipe.

Después, en imágenes transmitidas en diferido, se vio cómo McGuiness y Robinson estaban primeros en fila para estrechar la mano de la reina y después de Felipe. McGuinness y la monarca intercambiaron sonrisas y breves cumplidos.

McGuinness afirmó que le dijo a la reina en gaélico "Adiós y buena suerte" y que después le tradujo la frase. Ella no pareció responder nada y se limitó a escuchar y sonreír.

El encuentro puso fin a un ciclo de dos décadas de gestiones de paz en Irlanda del Norte que culminó con compromisos otrora inconcebibles.

Los expertos dicen que McGuiness, de 62 años, fue alto dirigente del IRA cuando el grupo proscrito asesinó al primo de la reina, lord Louis Mountbatten, en 1979, una de las víctimas más notorias de un conflicto de cuatro décadas que dejó un tendal de 3.700 muertos.

El IRA abandonó formalmente su campaña para forzar la salida de Irlanda del Norte del Reino Unido y se desarmó en 2005. Dos años después McGuiness fue el político católico de mayor rango en un nuevo gobierno de unidad, el objetivo central del acuerdo de paz de 1998. Su coalición con Robinson ha gobernado Irlanda del Norte en cooperación con Gran Bretaña con sorprendente armonía desde entonces.