Un abogado que dio una mala asesoría que ocasionó que una pareja de inmigrantes ecuatorianos fuera separada de sus hijos y nietos en Iowa por al menos una década puede ser objeto de demanda legal por el dolor y sufrimiento causados a la familia, dictaminó el miércoles una corte.

Un jurado ha ordenado que Michael Said, abogado de Des Moines, reintegre los gastos legales de 12.500 dólares de la familia, pero un nuevo juicio deberá determinar si también está obligado a pagar indemnización por angustia emocional y compensación punitiva por su negligencia profesional, decretó la Corte de Apelaciones de Iowa.

El punto de discusión es el consejo incorrecto que Said dio a la pareja de esposos ecuatorianos, Klever Miranda y Nancy Campoverde, que ha causado que la pareja se encuentre separada desde hace años de su pequeño hijo, un ciudadano estadounidense que ahora es adolescente; dos hijos en edad adulta, y varios nietos. Sus familiares viven en el área metropolitana de Des Moines.

Klever Miranda ingresó a Estados Unidos ilegalmente en 1989, y enfrentaba una orden de la corte que pedía su deportación. Su hijo, César Miranda, se había casado y se encontraba en proceso de obtener la ciudadanía estadounidense en 2005 cuando la familia contrató a Said para ver si los padres tenían otras opciones para permanecer en el país.

Said aconsejó a los padres que deberían regresar a Ecuador y solicitar a los agentes de inmigración permisos que les permitieran reingresar a Estados Unidos al listar a César Miranda como un "pariente calificado". Les dijo que ellos tenían un 99% de probabilidades de lograrlo, y ellos siguieron su consejo, de acuerdo con el fallo de la corte de apelaciones.

Pero a su regreso a Ecuador en 2007, se enteraron durante una entrevista con agentes de inmigración en el consulado que su hijo no era un pariente calificado y no podían volver a Estados Unidos. Y debido a que no habían vivido en territorio estadounidense de manera legal, tenían impedido reingresar al país por 10 años.

"Klever y Nancy tuvieron entonces que permanecer en Ecuador, separados de sus hijos", se indicó en el dictamen.

La pareja y su hijo demandaron a Said, acusándolo de negligencia profesional. Un jurado falló a favor de ellos en 2010, pero sólo después de que un juez dijo que podían obtener el reembolso de sus gastos legales y nada más.

César Miranda, de 31 años, un jefe de cocina en West Des Moines, dijo que sus cuatro hijos no han podido ver con regularidad a sus abuelos. Agregó que su hermano menor, ahora de 13 años, está creciendo sin sus padres y criado por una tía y otros parientes.

"Imagínense ustedes ser alejados de sus hijos por 10 años. Imaginen qué duro puede ser eso. Ha sido muy difícil para mis hijos crecer sin el abuelo y la abuela", dijo. "Podemos verlos tal vez una vez al año cuando tenemos dinero para ir a Ecuador. Es realmente duro. No le deseo a nadie en el mundo esta experiencia".

César Miranda dijo que estaba satisfecho con el fallo y espera que haga que los abogados rindan cuentas si dan una asesoría legal deficiente.

Su abogada, Angela Campbell, dijo que el dictamen fue el primero de su tipo para una corte estatal en Iowa y ayudaría a las "personas que se encuentran en una situación extrema, como estuvieron los Miranda".

La corte dijo que las indemnización por el dolor y el sufrimiento causados por lo general se reservan para casos de daños físicos, pero en este caso era válida porque Said "sabía de la angustia emocional que podía resultar de la separación de Klever y Nancy de su familia".

Un juez debió permitir que la familia exigiera una compensación punitiva debido a que un jurado podría determinar que Said "demostró una indiferencia deliberada o imprudente por los derechos de los demandantes", escribió la corte. La evidencia mostró que los formularios que Said preparó para ellos no tenían posibilidad de ser aprobados, agregó la corte, y su propio experto concluyó que "se encontraban muy por debajo del nivel de servicio".

"Todos los expertos que testificaron en el juicio señalaron que las acciones realizadas por Said no tenían posibilidades de éxito, y aun así él se empeñó en aconsejar a sus clientes a realizar lo que tendría como resultado la separación de su familia, incluyendo a su hijo menor de edad, durante al menos 10 años", dijo la corte.

Said dijo estar "a la espera" del nuevo juicio pero se negó a emitir más comentarios al respecto.

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Gráfico interactivo

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